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Revisando a Ginés, el que no vio venir la pandemia

El ministro de Salud de la Argentina, Ginés González García, será recordado por muchos como el funcionario sanitario que no vió venir la pandemia que provoca el nuevo coronavirus. Desde entonces, sus opiniones están en entredicho y generan escasa credibilidad entre muchos ciudadanos aún cuando la prensa oficialista le concede representatividad. Su reclamo por mantener las restricciones sociales resultan insólitas porque pretenden ir en contra de lo que reclama y dice necesitar una abrumadora mayoría de habitantes de Ciudad de Buenos Aires, y con sólidos argumentos o, por lo menos, más creíbles que los de GGG.

Ginés González García, controvertido ministro de Salud de la Nación, habitante de un gabinete de Alberto Fernández dada vez más cuestionado por su baja eficiencia.

Ginés González García, ministro de Salud argentino, reclama que se mantengan las restricciones, y cuestiona a las autoridades sanitarias de la Ciudad Autónoma que observa que hay condiciones de descenso en los contagios en el territorio que gestiona Horacio Rodríguez Larreta. El problema es que con la influencia de la Ciudad Autónoma sobre el resto del país, la tendencia hacia la normalización, contrasta con las restricciones resinstaladas en algunas localidades del interior a causa de los nuevos brotes de recontagio. Pero el funcionario GGG comete un gravísimo error en su apreciación.


"(...) le seguiré pidiendo a la Ciudad de Buenos Aires que sea solidaria como lo fue el país al principio, cuando el problema era solo de la Ciudad de Buenos Aires y se hizo una cuarentena para todo el país" (...)", opinó GGG. 

Es necesario ir hacia atrás.

La historia

El primer caso confirmado de la pandemia de enfermedad por coronavirus de 2019-2020 en Argentina se dio a conocer el 03/03/2020.

Antes, el 22/01, la Cancillería argentina, cuyo titular es Felipe Solá, solo recomendó a quienes viajaran para los festejos del Año Nuevo Chino (ciudadanos chinos) evitaran 

** todo contacto con individuos que presentan enfermedades respiratorias agudas, 
** asistir a lugares con presencia de animales de granja o salvajes, vivos o muertos, e 
** ingerir alimentos crudos;
** usar mascarillas, 
** ventilar los ambientes compartidos y 
** evitar los lugares con mucha gente.

Cancillería debería haber prohibido ese desplazamiento y otros, si Ginés González García hubiese tenido una evaluación correcta de la pandemia.

El ministro GGG subestimó la pandemia porque no restringió la ruta entre la Argentina y China, donde la pandemia estaba en desarrollo desde diciembre 2019.

La secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, manifestó que "en el contexto de un mundo globalizado podemos tener alguna persona que venga de China con algún síntoma y el mensaje para el país es que en este momento hay una alerta en China pero no a nivel mundial. Hay una precaución en relación a los viajes hacia esa ciudad (Wuhan), que en este momento está cerrada".

Es decir que las autoridades sanitarias argentinas no temían a la pandemia.

El 25/01, el ministro GGG estableció un protocolo para hospitales y clínicas privadas en caso de sospechar que un paciente presentara como síntomas tos, fiebre, dificultad para respirar, decaimiento y dolor de cabeza. Y se anunció que el Hospital Interzonal de Ezeiza recibiría a los pasajeros provenientes de China con cuadros febriles u otros síntomas que fuesen comunicados a la tripulación. Pero no hubo restricción alguna al tráfico aerocomercial y no se tenía como referencia Europa, donde el covid-19 ya comenzaba a expandirse.

El 28/01, el ministro Ginés González García aseguró que"el riesgo de que (el coronavirus) llegue a la Argentina es muy bajo. Nunca uno puede decir que está tranquilo. Pero, yo veo el riesgo por hoy, lejano".

GGG agregó que no había personas con síntomas.

El exembajador argentino en China, Diego Guelar, se quejó: "En esta época del año ocurre el tráfico pico entre Argentina y China. Llamé a González García para plantearle que es necesario que haya un protocolo (para los que viajan). Hoy vas a China y volvés y no hay ningún protocolo".​

El 30/01, la Organización Mundial de la Salud declaró la emergencia de salud pública internacional por el brote epidémico de coronavirus.

GGG reiteró que la Argentina no tenía casos de coronavirus y que "nos favorece, además de la distancia con el país de origen del virus, no estar en invierno» cuando se dan con más frecuencia las enfermedades respiratorias".

Una tontería importante porque la numerosa comunidad china residiendo en la Argentina y trasladándose para el Año Nuevo Lunar imponía una cercanía geográfica. 

El 03/02, GGG se confesó "moderadamente" preocupado por la epidemia pero "en realidad estoy más preocupado por el dengue, que sí está en la Argentina, pero naturalmente de dengue no habla nadie".

El 04/02, el crucero Diamond Princess, que hacía el tramo Tokio-Hong Kong, fue puesto en cuarentena en el puerto de Yokohama tras haber detectado 10 casos positivos de coronavirus,​ entre ellos un argentino de 61 años que viajaba acompañado de su esposa: el 1er. latinoamericano infectado. 

Varios argentinos que regresaron en la primera mitad de febrero de vacaciones en China aseguraron a los medios que ingresaron por el aeropuerto de Ezeiza sin ningún tipo de control sanitario.

La viceministra de Salud, Carla Vizzotti, reconoció que estaba "demostrado que la toma de temperatura en los aeropuertos es un control muy poco específico y al que se le pueden escapar fácilmente personas que estén infectadas".​

El 24/02, se conocieron casos en Corea del Sur, Irán e Italia, desde donde seguían saliendo 12 vuelos directos a la Argentina. Recién entonces comenzaron con algunas controles a los pasajeros que llegaran desde Italia.

GGG afirmó que "la idea es que sean las propias personas quienes digan si tienen síntomas. Italia hizo una inversión extraordinaria, 2 millones de personas pasaron por los sensores de temperatura, pero el sensor es inespecífico. Realmente no hay nada mejor que la autoreferencia".

El 26/02, en conferencia de prensa GGG dijo: "Si entra el coronavirus a la Argentina, ojalá que entre tarde, así tendremos una respuesta inmediata", y aseguró que es un virus "de rápida difusión" pero no había de qu" alarmarse ya que "se están tomando todas las medidas posibles". 

Fue entonces cuando el médico sanitarista y exsubsecretario de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Edgardo Trivisonno, opinó: "Pensar que así se va a prevenir la llegada del coronavirus es como pretender que un arquero ataje 10 penales a la vez. Las personas pueden mentir y decir que no tuvieron ningún síntoma por miedo a quedar encerradas en cuarentena".

El médico sanitarista Ignacio Katz afirmó: "El problema principal es el estado general del sistema de salud argentino. No estamos preparados para recibir una epidemia."

El 27/02 el ministro GGG indicó que se habían estudiado 21 casos posibles de coronavirus, todos habían dado negativo, y no había casos confirmados.

En Provincia de Buenos Aires, una mujer que residía en Pergamino y había llegado de China; un joven residente en Italia pero procedente de Inglaterra; un hombre llegado de Italia;​ un matrimonio residente en La Plata pero arribado de Italia; y 2 parejas que viajaron en el crucero Westerdam que atracó en Camboya, estaban ya bajo la lupa.

El 03/03, GGG confirmó el primer caso de coronavirus en Argentina, un hombre de 43 años que había estado entre el 19 y el 29 de febrero en Italia, y que fue internado en la clínica Suizo Argentina, y posteriormente en el Sanatorio Agote,​ en la Ciudad de Buenos Aires.

El presidente Alberto Fernández dijo: "Al paciente lo detectamos con tiempo. Su internación es preventiva porque no tiene síntomas definidos", y que "viajó en primera clase. No tuvo vínculo con gente. No deberíamos alarmarnos.".

¿Cuál es la autoridad de Nación para darle consejos a Ciudad de Buenos Aires sobre la pandemia?