icon

Habitable no es habitado pero Venus luce más atractivo que Marte

Un grupo de científicos ha detectado fosfina en la atmósfera de Venus. Las condiciones en la superficie de Venus son hostiles a la vida. No obstante, en el entorno de su capa superior de nubes —a entre 53 y 62 kilómetros de altura— el clima es templado. En cualquier caso, la composición de las nubes es muy ácida, por lo que solo podría suponer un hábitat adecuado para ciertos microbios extremófilos. Y tampoco hay pruebas de ello. Los autores del estudio, encabezado por Jane S. Greaves, de la Universidad de Cardiff, reconocen que la detección de fosfina no es una evidencia sólida de vida microbiana y que solo indica procesos geológicos o químicos potencialmente desconocidos que ocurren en Venus. Pero el descubrimiento de fosfina en Venus abre un horizonte de interrogantes. 

"La capa más baja de nubes de Venus (47,5 a 50,5 kilómetros) es un objetivo excepcional para la exploración debido a las condiciones favorables para la vida microbiana", dice la investigación liderada por Sanjay Limaye de la Universidad de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos.

Venus es el planeta llamado con frecuencia "el hermano de la Tierra" (12.000 kilómetros es el diámetro promedio, casi tanto como la Tierra), ya que son similares en cuanto a tamaño, masa y composición.

Pero son totalmente diferentes en cuestiones térmicas y atmosféricas (es la atmósfera más caliente del sistema solar, porque está compuesta por gases de 'efecto invernadero', como el dióxido de carbono, entonces tiene la temperatura media de Venus es de 463,85°C), y su presión atmosférica es 90 veces superior a la terrestre.

225 días terrestres dura 1 año en Venus.

Lo nuevo

Ahora se afirma lo siguiente: "Venus carece de agua líquida y sus condiciones en superficie se consideran incompatibles con la vida conocida, aunque en descubrimientos recientes se ha encontrado fosfina, una molécula que en la Tierra es generada por microbios, lo que da indicios de una posible existencia de vida.​ No obstante, el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA y otros han postulado que en el pasado Venus pudo tener océanos2​3​4​ con tanta agua como el terrestre5​ y reunir condiciones de habitabilidad planetaria."

La revista Nature acaba de publicar que hemos encontrado cantidades significativas de fosfina en Venus.

Un equipo de investigadores de 4 universidades (de Cardiff, de Manchester, de Cambridge y el Instituto Tecnológico de Massachusetts) utilizaron el telescopio James Clerk Maxwell, en Hawaii y el complejo radioastronómico de ALMA en Chile, para identificar el gas dentro de la atmósfera de nuestro planeta vecino.

La fosfina -también conocida como fosfano (PH3)- es un gas incoloro e inflamable que se produce de forma natural cuando se degrada la materia orgánica. 

Por eso, en algunos contextos se ha propuesto como una señal de que en ese planeta hay vida; sobre todo, en exoplanetas templados.

Sin embargo, ¿qué significa en Venus? 

Ya en 2009 se encontró fosfina en Júpiter y Saturno.

También en la cola del cometa Chury. 

En el artículo de Nature, los autores señalan que las cantidades que han encontrado son tan grandes que, pese a que han revisado "todos los procesos posibles que podrían producir fosfina en un planeta rocoso", no han sido capaces de explicarlas sin incluir algún tipo de vida en la ecuación. 

“Esto significa que se trataría de vida o de algún tipo de proceso físico o químico que no esperaríamos que ocurriera en planetas rocoso”, explicaba el astrobiólogo Janusz Petkowski, coautor del estudio. "Si no se trata de vida, entonces nuestra comprensión de los planetas rocosos es muy deficiente”.

Petkowski junto a otro equipo de investigadores publicó en Astrobiology un modelo sobre cómo esa vida podría articularse. Sin embargo, aún queda mucho por investigar. 

La Agencia Espacial Europea tiene una misión llamada Venus Express, que estudia la atmósfera y las características de la superficie desde la órbita. 

La Venus Express fue lanzada desde el Cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) el 09/11/2005, y estuvo operativa hasta 2015.

La Agencia Japonesa de Exploración Espacial (JAXA) lanzó la misión PLANET-C el 20/05/2010, pero la sonda no desaceleró lo suficiente para entrar en la órbita del planeta Venus, pasó de largo y entró en órbita solar. En agosto de 2015, se reprogramó el encuentro de la sonda con Venus, logrando ubicarse en órbita de Venus.

Según los investigadores, una forma de tomar datos y muestras de las nubes de Venus sería usar las aeronaves VAMP, desarrolladas por las compañías privadas Northrop Grumman y LGarde.

"En la Tierra sabemos que la vida puede prosperar en condiciones muy ácidas, puede alimentarse de dióxido de carbono y producir ácido sulfúrico", opinó en 2018 Rakesh Mogul, profesor de Bioquímica en la Universidad Politécnica del Estado de California, en USA, y coautor del estudio de Astrobiology.

Por eso la atmósfera ácida de Venus, compuesta principalmente de dióxido de carbono y gotas de agua que contienen ácido sulfúrico, podría no ser un problema para la proliferación de vida.

"Para saber necesitamos ir hasta ahí y tomar muestras de las nubes", dice Mogul. Y agrega: "Venus puede ser un nuevo capítulo emocionante en la exploración astrobiológica".