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Trump necesita el voto de los mormones para ganar su reelección

Mormones con Donald Trump en Salt Lake City, Utah. Donald Trump está detrás de Joe Biden por aproximadamente 5 puntos en Arizona, según los promedios de las encuestas, y los votantes SUD podrían ser decisivos si la carrera se endurece. En 2018, Kyrsten Sinema ganó el enorme condado de Maricopa, que incluye el suburbio históricamente mormón de Mesa, convirtiéndose en el primer demócrata en ganar un escaño en el Senado de Arizona desde la década de 1980.

En 2020, Donald Trump necesita esforzarse en Arizona y Nevada, hogar de más de medio millón de Santos de los Últimos Días en sus diferentes variantes, explicó un informe de Alex Thompson y Laura Barrón-López para la web Politico.

El escenario de indecisos es tan llamativo que el candidato demócrata Joe Biden observa una oportunidad, en el pasado totalmente improbable, de ganar en esos estados del oeste.

Una encuesta de Gallup de 2010 informó que "los mormones son tanto los más republicanos como los más conservadores de todos los principales grupos religiosos en USA en la actualidad". 

Precisamente, muchos mormones encontraron que la vida privada de Donald Trump no reflejaba sus valores, y la propia Iglesia hizo declaraciones condenando la retórica del entonces candidato sobre inmigración y libertad religiosa.

El apoyo de los mormones a la boleta republicana cayó del 80% en 2004 y el 78% en 2012, al 61% en 2016, aún cuando la mayoría de los evangélicos blancos se movieron más hacia Trump, según el centro de estudios Pew.

Esta situación no impidió la participación del Coro del Tabernáculo de la Manzana de Templo, ex Coro del Tabernáculo Mormón, en la ceremonia de inicio de la gestión presidencial de Trump, un dato que pareció escapársele al informe de Politico.

Ronna McDaniel, presidenta del Comité Nacional Republicano, es SUD, o sea mormón, y es clave para Trump es su intento de atraer a unos electores que necesita en la muy difícil elección 2020, que se disputa voto a voto.

“Creo que los mormones comienzan a verlo como un candidato diferente al que tenían en 2016 porque ahora él tiene un historial que ellos pueden apreciar”, dijo McDaniel, mencionando los pronunciamientos de Trump contra el aborto y a favor de la libertad religiosa. 

Precisamente por esto, la campaña de Trump espera un rechazo a Joe Biden.

La disputa por el voto mormón es inédita por su intensidad pero resulta un colectivo muy importante que luce indeciso.

Trump envió al vicepresidente Mike Pence a Mesa, Arizona, para el inicio de la jornada "Santos de los Últimos Días por Trump". 

La campaña de Trump planifica más eventos con mormones prominentes: desde el ex ganador del Trofeo Heisman Ty Detmer, al senador de Utah, Mike Lee; y el ya mencionado McDaniel. 

La campaña de Trump y el Comité Nacional Republicano han programado viajes a Arizona de mormones de otros estados para un trabajo 'face-to-face'. 

El sábado 12/09, Trump viajó a Nevada, un estado que los demócratas creyeron propio (y donde dijo: «Ahora puedo ser realmente cruel», en referencia a los demócratas) y esta semana va a Arizona.

Biden ya ha desplegado a sus mormones prominentes, liderados por el exsenador republicano de Arizona, Jeff Flake, crítico de Trump.

El político mormón más destacado del país, el senador Mitt Romney (republicano por Utah), ha dicho que no votará por Trump, aunque no ha respaldado a Biden.

"No entiendo cómo un miembro de la Iglesia SUD podría apoyar a alguien que es amoral y ha mostrado su amoralidad desde el momento en que llegó a nuestra vida", dijo el ex líder de la mayoría del Senado, Harry Reid, mormón y demócrata de Nevada, en una entrevista.

Algunos mormones de Arizona han formado su propio comité de acción política: "Republicanos de Arizona que creen en tratar a los demás con respeto".