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El fracaso en el BID provoca el derrumbe del Grupo de Puebla

La elección de nuevas autoridades en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ocurrirá tal como estaba prevista, y esto anticipa el triunfo del estadounidense Mauricio Claver-Carone, el candidato de Donald Trump. Así se romperá la tradición de que un representante de Latinoamérica presida el organismo multilateral que, sin embargo, tiene a USA como el mayor aportante de recursos. El dato más relevante es el fracaso del llamado Grupo de Puebla, que intentó impedir esta situación, postergando la votación. El presidente argentino, Alberto Fernández, que integra el Grupo de Puebla, había lanzado al ruedo a su asesor especial Gustavo Béliz como candidato alternativo a la presidencia del BID, con el apoyo de los expresidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Colombia Ernesto Samper; y los excancilleres de Brasil, Celso Amorín; y de Bolivia, David Choquehuanca.

Diario El País, de Madrid, el 09/11/2019: "El Grupo de Puebla arropa a Alberto Fernández como lider del 'giro progresista regional'": ¿¿...???

El 12/07/2019 y durante 3 días consecutivos más de 30 líderes políticos regionales se reunieron en el Encuentro Latinoamericano ProgresivaMente, realizado en la Ciudad de Puebla, México.

El hoy presidente argentino Alberto Fernández es uno de los integrantes iniciales del foro, en el que ha intentado apoyar su política exterior. Hasta ahora, la experiencia del Grupo de Puebla no le ha provocado beneficios, y la próxima elección de autoridades en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), certificará el fracaso.

El Grupo BID -Banco Interamericano de Desarrollo, BID Invest  y BID Lab- es la principal fuente de financiamiento para el desarrollo de América Latina y el Caribe. 

Fernández llegó al poder manifestando que México era su aliado más importante, y no Brasil; y que el Grupo de Puebla resultaba una brújula en el horizonte latinoamericano.

Esto se ha demostrado un error en la perspectiva de Fernández. Acerca del monopolio del "progresismo" que reclamó el Grupo de Pueblo, carece de algún sentido opinar. Es un concepto hueco el de autodenominarse "progresista" porque es un sello que deben imponer los otros, no una autorreferencia.

En cuanto a la expectativa que Fernández tenía acerca de México, resulta que el país de América del Norte no ha podido sostener el postulado latinoamericanista prometido y se alineó con el Departamento de Estado, estremecido ante el terror que le provoca cualquier posible decisión del presidente Donald Trump que limite el acuerdo de libre comercio bilateral (en teoría incluye también a Canadá pero hay muchos problemas entre USA y Canadá), del que vive México.

Luego, el Grupo de Puebla no ha podido activar ninguna iniciativa de liderazgo en la agenda regional, cuando necesitaría, en el marco de la pandemia que tanto ha golpeado a sus países, trazar estrategias y promover políticas de solidaridad en la crisis.

Es muy grave su revés porque uno de sus postulado es: 

"Contribuyendo con el diseño de programas que puedan acompañar a los futuros gobiernos progresistas, comprometidos con un modelo económico de crecimiento con inclusión, que garantice el acceso a un trabajo, educación, salud y vivienda digna como como pilares del desarrollo social, promoviendo la igualdad de los derechos entre hombres y mujeres, la protección del medio ambiente y el respeto de las diversidades."

De esto, nada de nada.

Es evidente que, al menos el presidente Alberto Fernández, tendrá que reenfocar su política exterior, que resulta uno de los puntos más débiles de su gestión.

BID

En el caso del BID, el banco tiene una Asamblea que integran representantes con rango de gobernadores y eligen al presidente para un período de 5 años y a los 14 miembros del Directorio para un período de 3 años. 

Desde 1988 el presidente fue el uruguayo Enrique V. Iglesias, quien renunció al cargo en mayo de 2005. Luego fue el turno del diplomático colombiano Luis Alberto Moreno, para el periodo 2005 - 2010, y reelegido hasta el presente.

Los países miembros son 48: 

** 22 miembros no prestatarios (no reciben financiamiento alguno pero se benefician de las reglas de adquisiciones del BID), y 
** 26 miembros prestatarios (reciben financiamiento).

Los 26 miembros poseen en conjunto el 50.02% del poder de voto en el directorio, y tenían la expectativa de que, en forma paulatina, China aumentara su participación en el grupo no prestatario.

Pero el mayor aportante de recursos es USA.

Mauricio Claver-Carone, portavoz del exilio cubano en Miami, en rol de próximo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) es un fracaso de la izquierda latinoamericana, y en especial del Grupo de Puebla.

Hasta la fecha, existía un acuerdo no escrito de que el presidente del BID debía proceder de un país latinoamericano pese a que USA, con el 30% del capital y los votos, tuviera un poder de veto.

Claver-Carone ha prometido transformar el tecnocrático banco de desarrollo regional, fundado en 1959, en un vehículo para impedir una mayor presencia de China en América Latina, comenzando por el BID.

Claver-Carone será elegido en una votación de los accionistas realizada por internet.

Claver-Carone ya contaba con suficientes votos y el Grupo de Puebla apuntó a quitarle el 25% de los derechos de voto necesarios para alcanzar el quórum ya que para sesionar se requería el 75%. 

Pero el Departamento de Estado le aseguró a Claver-Carone el quórum.

Aquí aparece el mayor fracaso del Grupo de Puebla: México, el país donde se creó.

Claver-Carone consiguió el quórum necesario porque México rompió su compromiso con Puebla.

Hace tiempo que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ha modificado su enfoque de política exterior, sometido a presión de USA. 

Argentina pretendía lograr la no participación del 25% de los votos que habría forzado el aplazamiento de las elecciones hasta después de las elecciones presidenciales y legislativas en USA el 06/11.