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Migrantes en Lesbos: tres noches a la intemperie

Casi 13 mil personas escaparon de sus países en conflicto para entrar a Europa vía Turquía. Pero quedaron varados en un campo de refugiados de la isla griega Lesbos, incendiado esta semana. Ahora esperan la libertad mientras la población local les impide acercarse a las ciudades. 

La situación en Lesbos visibilizó la crisis humanitaria en Europa. (Foto France24)

Moria era el campo de refugiados más grande, cruel y hacinado de Europa. Dónde oficialmente había viviendas para 2.500 personas, habitaban casi 13 mil en carpas improvisadas. 


Entre el martes y ayer se desataron incendios que consumieron el campo establecido en Lesbos, la tercer isla más grande de Grecia. Los miles de migrantes buscan acceder a Europa a través de la isla, luego de huir de países en conflicto como Siria, Afganistán, Irak y Congo.

Las 12.700 personas, incluidos 4 mil niños, debieron pasar la tercer noche a la intemperie y durmieron sobre mantas, cartones o, en el mejor de los casos, carpas armadas con lonas. 

La población local se opone a la construcción de un nuevo campo provisional y durante el día se manifiestan para impedir que los migrantes lleguen a las ciudades o instalen sus carpas cerca de las rutas. Por su parte ellos exigen la libertad de abandonar la isla. 

La situación visibiliza el problema migratorio de los miles sin techo, que recién ayer comieron y tomaron agua, según EFE.

La Comisión Europea promete enviar barcos que den albergue a quienes queden en la isla y prepara una propuesta para cambiar las políticas migratorias. Al mismo tiempo Alemania, Países bajos y Francia se disponen a acoger niños no acompañados.