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Avanza la Minería Lunar y la NASA haría las primeras concesiones

La NASA quiere llevar la explotación minera a la Luna, para comenzar. La producción de agua podría ser el paso siguiente. No todos los países participan de la idea que la Administración Trump reforzó durante los recientes 4 años aunque el tema venía de arrastre del final de Barack Obama.

Las misiones Apolo de Estados Unidos de América y el programa Luna de la Unión Soviética recolectaron in situ diversas rocas lunares y muestras de estas. Durante las seis expediciones Apolo que alunizaron se recogieron 2415 muestras de peso total de 382 kg. La mayoría recogidas por las misiones Apolo 15, Apolo 16 y Apolo 17, entre las tres, un total de 283 kg de muestras. Las muestras de roca lunar se recogieron mediante el uso de diferentes herramientas, incluyendo martillos, rastrillos, palas, etc. La mayoría fueron fotografiadas antes de ser recogidas para registrar las condiciones naturales en que se encontraban en la Luna. Se depositaron en bolsas de muestras y éstas en "contenedores de muestras en ambientes especiales" para su regreso a la Tierra, de forma que quedaran protegidas de la contaminación.

Las rocas poseen características muy similares a las rocas de la Tierra, especialmente en cuanto a la cantidad de isótopos de oxígeno. Pero las rocas de la Luna tienden a ser relativamente bajas en hierro, y no contienen elementos químicos volátiles tales como potasio y sodio. Además, carecen absolutamente de agua. Entre los minerales encontrados en la Luna está la armalcolita, bautizada en honor a los 3 astronautas de la misión histórica del Apolo 11: Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins.

La NASA está en el mercado de las rocas lunares, dispuesta a pagar a cualquier empresa que sea capaz de recogerlas. Es una convocatoria a compañías privadas que puedan ubicar las rocas lunares en pequeños contenedores, certificarlo con imágenes verificables, a cambio de entre US$ 15.000 y $ US25.000 por unidad. Eventualmente, la NASA recuperará las muestras de rocas y las traerá de regreso a la Tierra a su propio costo.

A las empresas que demuestren que pueden hacerlo, la NASA -que enviará nuevamente astronautas a la Luna antes de 2024- les pagará parte del contrato al adjudicar el contrato y durante el lanzamiento de la misión privada. El resto del contrato se pagará cuando se embolse la roca lunar con la certificación de la tarea ejecutada.

La NASA también informó que puede concesionar a empresas privadas que quieran apoderarse de rocas lunaes. En definitiva, ha nacido la 'minería lunar'.

La idea de la NASA es impulsar un mercado secundario lunar, y estandarizar el concepto de acopio de materiales extraídos en el espacio exterior.

La soberanía

La Ley de Competitividad de Lanzamiento de Espacio Comercial, de 2015, fue una orden ejecutiva o decreto de necesidad y urgencia de la Administración Obama para alentar a las empresas y socios internacionales a utilizar los recursos que recuperan del espacio. 

Luego, la NASA anunció la creación de los Acuerdos de Artemis, un conjunto de pautas estandarizadas para los países sobre cómo explorar la Luna y utilizar sus recursos.

A comienzos de 2020, la Administración Trump aclaró algunas dudas al respecto acerca de los derechos de propiedad en el espacio. 

Desde 1967, USA participa de un acuerdo internacional llamado Tratado del Espacio Exterior, que proporciona pautas sobre cómo los países deben explorar el espacio: los países no pueden reclamar soberanía sobre un cuerpo espacial (la Luna es territorio de ningún país en especial) pero la extracción es algo que importa a medida que avanza la minería de los recursos espaciales.

Con el anuncio de hoy, la NASA está tratando de aclarar su posición más que nunca. "Estamos poniendo nuestras políticas en práctica para impulsar una nueva era de exploración y descubrimiento que beneficiará a toda la humanidad", escribió el administrador de la NASA, Jim Bridenstine.

De Luxemburgo a Rusia

Hay países que coinciden con USA, tales como Luxemburgo, que también declaró que las empresas pueden poseer los recursos que toman del espacio. 

Pero China y Rusia han criticado la idea de utilizar los recursos espaciales. Rusia ha expresado su desdén por la visión de la NASA de los recursos espaciales. 

A pesar de las críticas, la NASA está muy interesada en utilizar recursos para la Luna como parte de su programa Artemis, que propone crear una presencia humana a largo plazo en la Luna o alrededor de ella. 

Un nuevo negocio

La NASA espera aprovechar la tierra en la superficie de la Luna para la construcción civil, y la agencia tiene grandes esperanzas de excavar el hielo de agua que se cree que acecha en el polo sur de la Luna, usándolo para beber agua o descomponiéndolo en combustible para cohetes.

La NASA también espera estimular vía Artemis a la industria espacial comercial mediante el uso de hardware de empresas privadas para llegar a la Luna. 

La agencia espacial ha contratado a las privadas SpaceX, Blue Origin y Dynetics, para desarrollar los módulos de aterrizaje humanos que pueden llevar astronautas a la Luna. 

La NASA también ha contratado a varias empresas como parte de su programa de servicios de carga útil lunar comercial para desarrollar pequeños módulos de aterrizaje robóticos que puedan aterrizar en la Luna. 

Está previsto que Astrobotic e Intuitive Machines, dos empresas privadas, realicen los primeros aterrizajes lunares con su nave espacial en 2021 como parte del programa CLPS, entregando docenas de cargas útiles a la superficie lunar para la NASA.

Es posible que Astrobotic e Intuitive Machines consideren agregar una pequeña misión de excavación y muestreo a sus módulos de aterrizaje. De esa forma, podrían presumir de haber realizado la primera venta de recursos espaciales en otro mundo. La NASA está abriendo la iniciativa a empresas que también podrían tener su sede en otros países. 

En general, la NASA está señalando que esta primera compra podría ser solo el comienzo de un intercambio continuo de recursos que se lleva a cabo lejos del planeta Tierra.