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Riesgo de COVID severo, otro motivo para dejar cigarrillos electrónicos y vapeadores

La relación entre el virus y estos elementos de moda es caso obvia. Pero aún es largo el camino hasta lograr el 0% de adherencia. 

El diagnóstico de coronavirus es cinco veces más probable entre los jóvenes que han usado cigarrillos electrónicos alguna vez, según una encuesta en Estados Unidos.

A mediados del año pasado estallaron los casos de hospitalización de usuarios de vapeadores, sobre todo en Estados Unidos y Europa. Pero tras estos episodios, llegó la pandemia de COVID-19 y toda la información acerca de los riesgos de infección grave en pulmones previamente afectados. 


Los vapeadores son dispositivos recargables cuyo mecanismo consiste en el calentamiento de un líquido (que puede ser de distintos tipos, los más comunes son la nicotina y marihuana) que se aspira a través de una boquilla.


Aunque comúnmente se cree que son análogos a los cigarrillos electrónicos, en este caso no tienen un tanque para mantener el líquido en un cartucho sino que son más chicos y similares a los cigarrillos tradicionales.


En ambos casos se ha demostrado el daño que generan al sistema respiratorio humano. Actualmente es aún más profunda la evidencia con el arribo del coronavirus, que afecta principalmente a los pulmones. 


Una encuesta realizada a 4.351 jóvenes de 13 a 24 años en Estados Unidos analizó la relación entre la COVID y estos dispositivos y concluyó que:

- El diagnóstico de COVID-19 fue cinco veces más probable entre los jóvenes que han usado cigarrillos electrónicos alguna vez.

- Quienes habían usado cigarrillos electrónicos y también cigarrillos tradicionales tenían siete veces más probabilidades de ser diagnosticados con COVID-19.


El virus saca provecho de los pulmones dañados de personas que previamente fumaban o vapeaban, al propagarse con mayor facilidad y generar síntomas más severos.