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Lección postpandemia: alguien estaba haciendo las tareas domésticas

Un informe del Ministerio de Economía evidenció que mientras las mujeres le dedican 6,4 horas diarias al trabajo doméstico, los varones sólo ocupan 3,4 horas.

El trabajo doméstico y de cuidados no remunerados aporta el 17% del PBI nacional, mientras la brecha salarial entre varones y mujeres es de 27,7%.

A raíz de la mudanza de los trabajos hacia el interior del propio hogar, todos los miembros de la familia debieron aumentar la dedicación a la limpieza, cocina, organización del hogar, cuidado de los niños y la asistencia a personas mayores. 


Invisibles, estas tareas indispensables se realizaban antes de la pandemia pero tras el decreto de aislamiento quedaron expuestas ante quienes no eran conscientes de su importancia. 

Así lo confirman además los números encontrados por el Ministerio de Economía luego de la realización de una encuesta que expuso que: 
- Las mujeres realizan más del 75% de las tareas domésticas no remuneradas
- Las mujeres les dedican en promedio 6,4 horas diarias. 
- Sólo el 57,9% de los varones participa en estos trabajos
- Los varones les dedican un promedio de 3,4 horas diarias.
 
El Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado (TDCNR) "es el trabajo que permite que las personas se alimenten, vean sus necesidades de cuidados satisfechas, cuenten con un espacio en condiciones de habitabilidad, reproduzcan en general sus actividades cotidianas y puedan participar en el mercado laboral, estudiar o disfrutar del ocio, entre otras", según lo define un informe de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género. 

El mismo documento revela que es este trabajo el que aporta el 17% del PBI nacional y que la brecha salarial entre varones y mujeres es de 27,7%.

La consigna es que uno de los cambios de la "nueva normalidad" sean transformaciones sustanciales que permitan achicar la desigualdad desde el propio hogar.