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Huertas en la vereda y ecobarrios, una posibilidad cada vez más real

Casos europeos y latinoamericanos inspiraron a una familia de Paraná, Entre Ríos, a comenzar un proyecto de ecobarrio. Estos proyectos buscan disminuir el impacto ambiental y forjar nuevos hábitos de salud y ecología. 

El ecobarrio de Estocolmo es famoso por su sistema de recolección de residuos. Los basureros están clasificados según tipo de basura y consisten en bocas empotradas en el suelo y anexadas a un sistema de tuberías subterráneas para que los residuos lleguen a un punto común.

En el ecobarrio de Vauban (Friburgo, Alemania) no se utilizan automóviles sino que se priorizaron los espacios verdes al momento de su diseño.

Primeros comienzos de un proyecto de ecobarrio en Paraná.

La esquina de una familia paranaense que sueña con formar un ecobarrio.

En la localidad de San Cristóbal (del distrito de Bogotá, Colombia), numerosos vecinos apuestan por transformar los vecindarios comunes a ecobarrios. Algunos de los más conocidos son Manantial, Triángulo Bajo y Triángulo Alto.

Ecobarrios

Frente a la polución y al ajetreo característico de las grandes urbes, en los últimos años crecieron los proyectos de ecobarrios. Se tratan de zonas urbanas que buscan disminuir al máximo posible la contaminación ambiental, transformar los hábitos y generar consciencia. 

Por otro lado persiguen la autosuficiencia energética desde la agricultura ecológica, las energías renovables y el aprovechamiento de los recursos naturales. 

En efecto, se beneficia la calidad de vida de los habitantes y la salud con alimentos producidos localmente. 


Un proyecto en el interior argentino

En Paraná una familia decidió sembrar verduras y frutas en la vereda de su casa. “Es un proyecto familiar, hemos decidido iniciar una huerta callejera, urbana. La idea es demostrarme a mí y a las personas que pasan por la calle que en un pequeño pedazo de tierra se pueden producir muchos alimentos”, expresó la madre.

Además clarificó que el objetivo final es forjar una ecocuadra y, a futuro, un ecobarrio."Un ecobarrio, nace con una ecocuadra, es decir la mía”.

“En mi familia estamos consumiendo lo que plantamos y no llegamos a comer todo lo que se produce”, mencionó al periodista ambiental Luis Pavesio. 

Asimismo aprovechó para agregar que “lo importante es que cada uno de nosotros puede ver germinar una semilla y después cosechar eso. Tenemos que trabajar sobre la conciencia de la soberanía alimentaria, que nuestros alimentos los podamos producir nosotros, para nuestras familias y vecinos”.