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Buscando votos, Trump multiplica los subsidios a sus farmers

En la Argentina, el Consejo Agroindustrial aún tiene pendiente formalizar la entrega de su propuesta para coneguir una política de Estado sectorial. Además, existe una permanente desconfianza mutua entre el Gobierno y los productores agropecuarios. En USA, Donald Trump, lanzado a reunir los sufragios suficientes para ganar la reelección, dispuso subsidios directos al campo por US$ 37.000 millones.

Farmers for Trump: Mucho dinero ha distribuido Donald Trump entre los granjeros estadounidenses, un importante sector de los WASP (white anglosaxon protestant).

Los subsidios de la Administración Trump directos a los agricultores alcanzarán los US$ 37.200 millones en 2020, dijo el Departamento de Agricultura. La mayor parte de los cuales provendrán de programas para desastres naturales, incluido un plan para brindar alivio durante la pandemia de coronavirus.

El aumento en el apoyo del gobierno a los agricultores se produce cuando la campaña presidencial de Donald Trump intenta lograr una serie de victorias en noviembre en estados agrícolas como Iowa, Ohio y Wisconsin, tal como en 2016.

Neil Hamilton, profesor especializado en derecho agrícola de la Universidad Drake en Iowa, dijo: "Es un ejemplo asombrosamente atroz de compra de votos".

Hasta el lunes, se habían aprobado US$ 9.400 millones en pagos a los agricultores del Programa de Asistencia Alimentaria por Coronavirus, que tiene un cupo de US$ 16.000 millones, mostraron datos del gobierno.

Se prevé que más de US$ 900 millones se destinarán a los agricultores de Iowa, el estado líder en producción de carne de cerdo y maíz, mientras que Wisconsin, centro de leche y queso, recibirá algo más de US$ 500 millones.

El financiamiento adicional del gobierno ayudará a impulsar los ingresos agrícolas totales hasta +23%, alcanzando los US$ 102.700 millones en 2020, según el Servicio de Investigación Económica del USDA, la cantidad más alta desde el derrumbe de los precios de los granos en 2013. Los pagos directos del gobierno representan el 36% de los ingresos agrícolas.

“Tendremos el mayor volumen de pagos del gobierno en la historia”, dijo Pat Westhoff, director del Instituto de Investigación de Políticas Agrícolas y Alimentarias de la Universidad de Missouri.

Los ingresos medios de los hogares agrícolas han aumentado 24% desde 2018, alcanzando el nivel de los US$ 89.674, revirtiendo una tendencia a la disminución de los ingresos.

Problemas

El aumento en los subsidios intenta corregir algunos obstáculos que impuso la Administración Trump a los granjeros.

Cuando China impuso aranceles de represalia a los productos agrícolas estadounidenses en 2018, la Administración envió efectivo a los agricultores para compensar las ventas perdidas.

Beijing y Washington DC llegaron a una tregua en enero que incluyó compromisos de China para comprar productos agrícolas adicionales por valor de US$ 12.500 millones en comparación con los niveles de 2017, lo que implica un objetivo total anual de US$ 33.400 millones, según el Instituto Peterson de Economía Internacional. 

Pero Trump reinició la guerra con China, sin importarle mucho los granjeros estadounidenses. Por lo tanto, China respondió incumplimiendo los acuerdos.

Las importaciones chinas de productos agrícolas cubiertos por el acuerdo comercial ascendieron a US$ 7.600 millones a fines de julio, en comparación con el objetivo hasta la fecha de US$ 19.500 millones. 

Por lo tanto, la Administración Trump está intentando reparar el daño.

Y, aparentemente, lo ha conseguido: a mediados de agosto, una encuesta de 1.500 agricultores realizada por la publicación comercial Farm Journal afirmó que el 82% de los encuestados votarían por Trump si las elecciones se celebraran ese día. 

Además de los pagos directos, el USDA estimó que los agricultores recibirían US$ 5.400 millones en pagos de seguros de pólizas de seguros de cultivos respaldadas por el gobierno, netas de primas.

Bill Lapp, presidente de Advanced Economic Solutions, una consultora de alimentos y agricultura, señaló que los pagos del gobierno se habían triplicado desde 2017.

“La dependencia cada vez mayor del apoyo federal en un entorno de precios bajos es muy problemática para el sector agrícola”, dijo. “La agricultura estadounidense se ha arrinconado, donde los pagos del gobierno siguen aumentando, la producción sigue aumentando y los precios siguen siendo débiles. Una solución este desafío no es evidente", explicó según FT.