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Putin deberá demostrar que Rusia no ejerce la represión química

Rusia ha reaccionado muy tardíamente. Recién ahora el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, salió al cruce, pero sin pruebas cuando del otro lado sí ofrecen pruebas:

"No hay acusaciones ni cualquier motivo para acusar al Estado ruso, (...) ni estamos dispuestos a aceptar cualquier acusación en este sentido", dijo Peskov.

El problema es enorme para el Kremlin porque Alemania puede aplicar sanciones que pondrán en riesgo el gran proyecto comercial y geopolitico ruso, el gasoducto Nord Stream 2.

"No entendemos qué es lo que puede ser motivo para una sanción. En general no aceptamos el lenguaje de sanciones y lo consideramos inadmisible, pero en este caso ni comprendemos los motivos para debatir sanción alguna", indicó Peskov, y así siguio errando.

Pero el Partido Verde ya se lo pidió a Angela Merkel: la sanción por el envenenamiento supuesto del opositor Alexander Navalni sería suspender el gasoducto, al que tanto se opone USA porque quiere vender a Europa su gas natural licuado, en vez del gasoducto ruso.

"Nord Stream 2 es un proyecto comercial que está en intereses de los dos países, así como de la seguridad energética de todo el continente europeo", indicó Peskov.

"Desde el primer día el Kremlin, nuestros médicos y especialistas están aclarando la situación y hay que ser sordo para no oírlo", respondió Peskov al ser preguntado si Moscú planea explicar qué le pasó a Navalni. 

"De momento el presidente [de Rusia] y la canciller [de Alemania] no han hablado (...) Si una de las partes lo considera necesario, esos contactos podrían llevarse a cabo", dijo el portavoz del Kremlin.

Peskov enfatizó que Alemania no ha compartido información para entender los motivos de Merkel para hablar de un supuesto envenenamiento. 

"Quiere decir que las investigaciones de los especialistas [alemanes] han aportado resultados significativos, pero no sabemos qué resultados son y no podemos hacer valoraciones", explicó el representante del Kremlin.

El 20/08, Alexéi Navalni se sintió mal durante un vuelo de la ciudad rusa de Tomsk a Moscú, lo que obligó a los pilotos a realizar un aterrizaje de emergencia en la ciudad de Omsk. El opositor fue hospitalizado y puesto en coma inducido.

Alemania, donde Navalni fue transportado para recibir tratamiento por una condición de salud aguda, informó que los resultados de las pruebas del líder opositor ruso mostraban rastros de un agente nervioso del grupo Novichok.

Reflexión

Paul Robinson, profesor de la Universidad de Ottawa: "Desde que el opositor Alexey Navalny cayó enfermo en un vuelo desde Tomsk hace casi dos semanas, las autoridades rusas han dado la impresión de estar en un estado de negación. Ante las demandas de que Moscú inicie una investigación sobre el aparente envenenamiento de Navalny, el portavoz presidencial Dmitry Peskov esencialmente negó que hubiera algo que investigar."

"Hasta que los médicos alemanes que trataban a Navalny nombraron el veneno que lo había dañado, la posición rusa era ir con el diagnóstico de los médicos en Omsk, que originalmente trataron a Navalny, que era que el conocido opositor no había sido envenenado sino que sufría de un desequilibrio metabólico. Sin veneno, sin investigación, era la línea", agregó.

"Ahora los alemanes han nombrado a la sustancia, y no podría ser peor noticia para el Kremlin. Según Berlin, Navalny fue atacado con un agente nervioso Novichok, similar al utilizado en el presunto intento de asesinato del espía británico Sergei Skripal, nacido en Rusia, en el Reino Unido. Los paralelos con el caso Skripal llevarán inmediatamente a muchos a la conclusión de que el Estado ruso es responsable del ataque", reflexionó Robinson.

Vladímir Putin y Angela Merkel.

Rusia ha reaccionado muy tardíamente. Recién ahora el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, salió al cruce, pero sin pruebas cuando del otro lado sí ofrecen pruebas:

"No hay acusaciones ni cualquier motivo para acusar al Estado ruso, (...) ni estamos dispuestos a aceptar cualquier acusación en este sentido", dijo Peskov.

El problema es enorme para el Kremlin porque Alemania puede aplicar sanciones que pondrán en riesgo el gran proyecto comercial y geopolitico ruso, el gasoducto Nord Stream 2.

"No entendemos qué es lo que puede ser motivo para una sanción. En general no aceptamos el lenguaje de sanciones y lo consideramos inadmisible, pero en este caso ni comprendemos los motivos para debatir sanción alguna", indicó Peskov, y así siguio errando.

Pero el Partido Verde ya se lo pidió a Angela Merkel: la sanción por el envenenamiento supuesto del opositor Alexander Navalni sería suspender el gasoducto, al que tanto se opone USA porque quiere vender a Europa su gas natural licuado, en vez del gasoducto ruso.

"Nord Stream 2 es un proyecto comercial que está en intereses de los dos países, así como de la seguridad energética de todo el continente europeo", indicó Peskov.

"Desde el primer día el Kremlin, nuestros médicos y especialistas están aclarando la situación y hay que ser sordo para no oírlo", respondió Peskov al ser preguntado si Moscú planea explicar qué le pasó a Navalni. 

"De momento el presidente [de Rusia] y la canciller [de Alemania] no han hablado (...) Si una de las partes lo considera necesario, esos contactos podrían llevarse a cabo", dijo el portavoz del Kremlin.

Peskov enfatizó que Alemania no ha compartido información para entender los motivos de Merkel para hablar de un supuesto envenenamiento. 

"Quiere decir que las investigaciones de los especialistas [alemanes] han aportado resultados significativos, pero no sabemos qué resultados son y no podemos hacer valoraciones", explicó el representante del Kremlin.

El 20/08, Alexéi Navalni se sintió mal durante un vuelo de la ciudad rusa de Tomsk a Moscú, lo que obligó a los pilotos a realizar un aterrizaje de emergencia en la ciudad de Omsk. El opositor fue hospitalizado y puesto en coma inducido.

Alemania, donde Navalni fue transportado para recibir tratamiento por una condición de salud aguda, informó que los resultados de las pruebas del líder opositor ruso mostraban rastros de un agente nervioso del grupo Novichok.

Reflexión

Paul Robinson, profesor de la Universidad de Ottawa: "Desde que el opositor Alexey Navalny cayó enfermo en un vuelo desde Tomsk hace casi dos semanas, las autoridades rusas han dado la impresión de estar en un estado de negación. Ante las demandas de que Moscú inicie una investigación sobre el aparente envenenamiento de Navalny, el portavoz presidencial Dmitry Peskov esencialmente negó que hubiera algo que investigar."

"Hasta que los médicos alemanes que trataban a Navalny nombraron el veneno que lo había dañado, la posición rusa era ir con el diagnóstico de los médicos en Omsk, que originalmente trataron a Navalny, que era que el conocido opositor no había sido envenenado sino que sufría de un desequilibrio metabólico. Sin veneno, sin investigación, era la línea", agregó.

"Ahora los alemanes han nombrado a la sustancia, y no podría ser peor noticia para el Kremlin. Según Berlin, Navalny fue atacado con un agente nervioso Novichok, similar al utilizado en el presunto intento de asesinato del espía británico Sergei Skripal, nacido en Rusia, en el Reino Unido. Los paralelos con el caso Skripal llevarán inmediatamente a muchos a la conclusión de que el Estado ruso es responsable del ataque", reflexionó Robinson.