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Para China da igual Trump o Biden, el futuro es conflicto

Las relaciones entre Washington y Beijing se han tensado durante meses por una serie de cuestiones, incluida la represión de USA contra el gigante chino de las telecomunicaciones Huawei y la popular aplicación para compartir videos TikTok, así como el respaldo estadounidense a las protestas en Hong Kong y el impulso independentista de Taiwán. En aquel entonces, la visión de Washington DC sobre China se definía por una creencia: las empresas, universidades y tecnología estadounidenses eran superiores a las de China y podrían convencer a China de abrir su economía, modificar su sistema político, y sujetarse a USA. La nueva realidad es que el supuesto múltiple fue falso. China supera en varios rubros a USA, no modificara su sistema político, no se sujetará a USA y todo lo contrario, está compitiendo en escenarios estratégicos.

El horizonte no es de distensión entre China y USA.

La relación entre USA y China está tensa: el comercio, la tecnología, el ejército y los derechos humanos, entre ellos. Por un lado, Donald Trump y su Administración anticiparon que seguirán colisionando con China; por otra parte, Biden y sus asesores aún adeudan muchos detalles sobre cómo sus tratos con China podrían ser diferentes a los de Trump.

Sin embargo, a pesar de los repetidos ataques de cada candidato que acusan al otro como débil ante China, los expertos dicen que no importa quién gane las elecciones, sin importar quiénes sean los asesores de política exterior de las campañas, en Washington DC prevalece un ánimo de continuidad de las tensiones con Beijing una vez terminada la elección.

“Ha habido un verdadero cambio radical en los sentimientos en Estados Unidos entre demócratas y republicanos”, dijo Elizabeth Freund Larus, presidenta del Departamento de Ciencia Política y Asuntos Internacionales de la Universidad de Mary Washington, en Fredericksburg, Virginia, al diario South China Morning Post, de Hong Kong. "No anticipo que volvamos a, digamos, las relaciones entre USA y China de la década de 1990".

En un ensayo que escribió con el historiador Hal Brands en Foreign Policy en mayo, Jake Sullivan, el propio exasesor de seguridad nacional de Biden, afirmó que “las señales de que China se está preparando para impugnar el liderazgo mundial de USA son inconfundibles y ubicuas”. Ese es el punto: los líderes estadounidenses se sienten amenazados por China, no importa a qué partido político pertenezcan. Y por ese motivo es posible que no haya cambios en la relación con Beijing, cualquiera sea el próximo Presidente estadounidense.

Jake Sullivan, el exasesor de seguridad nacional de Joe Biden; Ely Ratner, su ex asesor adjunto de Seguridad Nacional; Kurt Campbell, ex subsecretario de Estado para Asuntos de Asia oriental y el Pacífico; y Jung Pak, ex oficial de inteligencia de USA y experto en Corea del Norte, diseñan la política exterior del presidenciable demócrata.

Nuevas sanciones

En este contexto, de quién es más anti chino, la Administración Trump aumentó las sanciones contra China.

Beijing se opone firmemente a las nuevas restricciones impuestas por Washington contra los diplomáticos chinos que trabajan en USA, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, advirtiendo que la medida no quedará sin respuesta.

La administración Trump anunció que los diplomáticos chinos de alto nivel a partir de ahora tendrían que obtener la aprobación del Departamento de Estado antes de visitar los campus universitarios estadounidenses o realizar eventos culturales con más de 50 personas fuera de los terrenos de la embajada. Es decir que los ha inmovilizado.

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hua Chunying, criticó las nuevas reglas como "irracionales" y "delirantes" durante una sesión informativa en Beijing. "Violan el derecho internacional y solo complican aún más las relaciones entre los dos países", dijo.

La portavoz instó a Washington a corregir su error y revocar la decisión. Pero si no se hace, China dará una "respuesta legítima", agregó.

Las restricciones siguieron al cierre del consulado chino en Houston en julio, que las autoridades estadounidenses acusaron de ser parte del esfuerzo de espionaje de Beijing en USA. 

Anteriormente, también se ordenó a los diplomáticos chinos que notificaran al Departamento de Estado sobre cualquier reunión con funcionarios estatales y locales, así como sobre las comunicaciones con instituciones educativas y de investigación.

¿Qué pasaría si China modificara su política de que miles de estudiantes chinos financien las universidades privadas estadounidenses?, por ejemplo. USA no tiene el monopolio de excelencia educativa, podrían decir los chinos, provocando un enorme enojo con Washington DC de parte de la influyente academia universitaria estadounidense.

Etiopía

En tanto, USA ha incrementado su presión en África, donde China ha consolidado una posición muy fuerte.

El conflicto más reciente se refiere a Etiopía: USA ha suspendido una parte de su ayuda financiera a Etiopía por la falta de avances en las conversaciones con Egipto y Sudán sobre una enorme presa que Addis Abeba está construyendo en el río Nilo Azul.

Etiopía, Sudán y Egipto mantienen una amarga disputa sobre el llenado y funcionamiento de la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), que sigue sin resolverse aunque el embalse detrás de la presa comenzó a llenarse en julio.

Un portavoz del Departamento de Estado dijo a la agencia de noticias The Associated Press que la decisión de "pausar temporalmente" alguna ayuda a un aliado clave de seguridad regional "refleja nuestra preocupación por la decisión unilateral de Etiopía de comenzar a llenar la presa antes de un acuerdo y todo lo necesario para establecen medidas de seguridad para la presa".

Etiopía considera que la represa hidroeléctrica es esencial para su electrificación y desarrollo, pero Egipto y Sudán aguas abajo la ven como una seria amenaza para los suministros vitales de agua. Así se incuba un conflicto que involucra a un coprotagonista (Egipto) de la solución estadounidense para Israel y el Medio Oriente.

No está definido cuántos millones de dólares en ayuda estadounidense se están recortando, o por cuánto tiempo, pero una fuente del Congreso dijo a la agencia de noticias Reuters: "Hasta US$ 100 millones más o menos se verán afectados, de los cuales US$ 26 millones son fondos que caducan al final [del ejercicio financiero]".

USA reaccionó cuando los 3 países no lograran la semana pasada llegar a un acuerdo sobre la gestión de la presa luego de 10 días de negociaciones.

El Departamento de Estado dijo que iniciar el llenado del embalse antes de que se implementaran las medidas de seguridad necesarias, Etiopía "creó serios riesgos para las poblaciones de los países río abajo", según la agencia de noticias AFP.

Añadió que al continuar llenando la presa, Etiopía estaba socavando la confianza en las negociaciones.

Fitsum Arega, embajador de Etiopía en Washington DC, dijo que había sido informado de los recortes de ayuda de USA.

"Nos dijeron que el problema es una 'pausa temporal'", escribió Arega en Facebook.

"La presa es nuestra. La completaremos con nuestros esfuerzos. Nuestra Etiopía tendrá un resplandor brillante a través de nuestros esfuerzos", desafió.

Pakistán y la bomba atómica

Otro conflicto muy interesante es el que ocurre en Pakistán, un histórico aliado de USA pero que ante el acercamiento de Washington DC a India, ha elegido aproximarse a China.

El ex jugador profesional de cricket -deporte muy popular en la región- Imran Khan asumió como 22do. 1ere. ministro de Pakistán en agosto de 2018.

Llegó prometiendo que Pakistán restablecería las relaciones con India y USA, mejoraría las amistades con China y Arabia Saudita y rompería su adicción a las "limosnas" de Occidente: no mendigaría dinero al Fondo Monetario Internacional sino que recuperaría miles de millones de dólares ocultos en el extranjero al recaudador de impuestos.

Los críticos de Imran Khan lo llaman "el primer ministro de cambios de sentido", ya que se ha visto obligado a retractarse de muchas de sus promesas de campaña.

"Me alegra que digan que soy un primer ministro de cambios de sentido. Solo un idiota no hace cambios de sentido", le dijo Khan al multimedios catarí Al Jazeera. "Solo un idiota, cuando está en un trayecto y se encuentra con una pared de ladrillos, sigue golpeándose la cabeza como un estúpido contra una pared de ladrillos. Una persona inteligente inmediatamente revisa su estrategia y la evita".

En sus relaciones exteriores, Pakistán está más cerca que nunca de China y más lejos que nunca de India.

Cuando se le preguntó si Pakistán e India, 2 países nucleares, corren riesgo de sufrir otro conflicto importante, o incluso una guerra, Khan respondió a Al Jazeera que cree "absolutamente" que la guerra con India podría ser una posibilidad. El tema es el de siempre: Cachemira.

"8 millones de musulmanes en Cachemira están sitiados desde hace casi 6 semanas. Y la razón por la que esto puede convertirse en un punto árido entre India y Pakistán porque India está tratando de desviar la atención de su anexión ilegal y su inminente genocidio en Cachemira. Están quitando la atención al culpar a Pakistán de terrorismo", explicó Imran Khan.

"Pakistán nunca iniciaría una guerra, y lo tengo claro: soy pacifista, estoy en contra de la guerra, creo que las guerras no resuelven ningún problema. Pero cuando dos países con armas nucleares luchan, si luchan en una guerra convencional, hay muchas posibilidades de que acabe en una guerra nuclear. Lo impensable", agregó.

"Dios no lo quiera, pero si desde Pakistán estamos librando una guerra convencional, estamos perdiendo, y un país está atrapado entre la opción: o te rindes o luchas hasta la muerte por tu libertad, sé que los paquistaníes lucharán hasta la muerte por su libertad. Así que cuando un país con armas nucleares lucha hasta el final, hasta la muerte, tiene consecuencias", advirtió.

"Por eso nos hemos acercado a las Naciones Unidas, nos estamos acercando a todos los foros internacionales, que deben actuar ahora mismo porque este es un desastre potencial que iría mucho más allá del subcontinente indio", le dijo a Al Jazeera.

Hasta hace poco, Pakistán había intentado abrir un diálogo con la India "para vivir como vecinos civilizados, para resolver nuestra diferencia [sobre Cachemira] ... mediante un arreglo político" , pero según Khan, ya no es el caso.

"Descubrimos que mientras intentábamos dialogar, ellos estaban tratando de colocarnos en la lista negra del GAFI [Grupo de Acción Financiera] ... Si Pakistán es empujado a la lista negra del GAFI, eso significa que habrá sanciones contra Pakistán. Entonces estaban tratando de llevarnos a la bancarrota económicamente, entonces fue cuando nos retiramos. Y fue entonces cuando nos dimos cuenta de que este gobierno tiene una agenda ... para llevar a Pakistán al desastre", fue la explicación de Khan.

"No es cuestión de hablar con el gobierno indio ahora, después de que revocaron el artículo 370 de su propia Constitución y anexaron Cachemira ilegalmente en contra de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que había garantizado al pueblo que podría celebrar un referéndum, una plebiscito, para decidir su destino".

¿Qué pasa con Khan? Padece una economía en profunda crisis. Activistas de derechos civiles y periodistas dicen que no hay espacio para la disidencia y la libertad de expresión se ha reducido en medio de una ofensiva contra los medios de comunicación.

El conflicto con India tiene una explicación en la agenda del 1er. ministro.

"Esto es una tontería total y absoluta", rechazó Khan el comentario. Luego dijo lo que dicen todos los gobernantes: "Pakistán es uno de los lugares más libres del mundo en los medios ... la libertad que tienen los periodistas en este país no tiene precedentes. Ya estamos en un nuevo Pakistán ... Este gobierno ha hecho cosas que ningún gobierno ha hecho antes. Pero, como dicen, Roma no se construyó en un día. Cuando empiezas a hacer estos cambios masivos, reformas, lleva tiempo. El tiempo para juzgar a un gobierno es de cinco años ... El primer año fue el período más difícil, pero a partir de ahora la gente empezará a ver la diferencia ... la dirección del país ahora es la correcta".

En cualquier caso, China es el horizonte de Pakistán, en especial en la crisis. Y eso es lo opuesto de USA.