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"No rendimos cuenta a nadie": Amenaza de USA a la Corte Penal Internacional

No sólo es Black Lives Matter, también Islam Lives Matter, es la conclusión de la decisión de la Administración Trump de incluir en su 'lista negra' oficial a la fiscal de la Corte Penal Internacional, la musulmana Fatou Bensouda. El mundo que imagina Trump es WASP (white anglosaxon protestant), y quizás algunos latinos para los quehaceres domésticos. El resto, a las galeras.

"#Luxemburgo continúa apoyando a @IntlCrimCourt, la independencia y su trabajo crucial para la justicia y la rendición de cuentas", escribió Jean Asselborn, fotografiandose con la fiscal Fatou Bensouda, todo un mensaje a Donald Trump y Mike Pompeo.

Fatou Bom Bensouda es una abogada que fue Fiscal General y ministra de Justicia en la República de Gambia, luego Fiscal Adjunta en la Corte Penal Internacional y, desde junio de 2012, Fiscal de la CPI hasta junio de 2021.

Ahora también tiene otra distinción: integra la 'lista negra' del Gobierno estadounidense porque a la Administración Trump le disgusta su investigación de crímenes de guerra en Afganistán.

La agresión tan grosera de la Administración Trump provocó un comunicado oficial de la Corte Penal Internacional, que consideró que lo de USA es un "intento inaceptable de interferir con el Estado de Derecho".

La sanción fue anunciada por el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo anunciara las sanciones.

Es interesante, en ocasiones, recordar quién es Michael Richard Pompeo: aquel representante Republicano-Kansas integrante del movimiento de extrema derecha Tea Party, que pidió "la pena de muerte" para Edward Snowden, cuando éste reveló el espionaje masivo que a los propios estadounidenses le hacía/hace la National Security Agency. Luego él fue director de la Central Intelligence Agency (Agencia Central de Inteligencia), antes de secretario de Estado.

La fiscal

El jefe de la División de Jurisdicción, Complementaria y Cooperación de la CPI, Phakiso Mochochoko, también fue incluido en la 'lista negra' por "haber ayudado materialmente" a la fiscal.

Ganadora del premio Internacional de Juristas (2009), que le entregó el entonces presidente de India, Pratibha Patil, pore sus contribuciones a la legislación penal; e incluida en 2012 entre las 100 personas más influyentes del mundo por el semanario Time, Fatou Bensouda sufrió la revocación de su visa estadounidense en abril de 2019 cuando comenzó a indagar sobre Afganistán.

"Estos ataques constituyen una escalada y un intento inaceptable de interferir con el estado de derecho y los procedimientos judiciales de la Corte", dijo el portavoz de la CPI, Fadi El Abdallah, en un comunicado en respuesta al anuncio de Pompeo, y agregó que "un ataque a la CPI también representa un ataque contra los intereses de las víctimas de crímenes atroces, para muchos de los cuales la Corte representa la última esperanza de justicia".

Abdallah dijo que la CPI se mantuvo "inquebrantable" en su compromiso con el mandato que le otorgó el Estatuto de Roma y las naciones que lo firmaron.

El Estatuto entró en vigor en 2002 y 123 estados se han convertido en partes a partir de 2019. 

Y USA no es uno de ellos.

Pero Afganistán sí lo es.

El choque

En junio, la Administración Trump sentó las bases para imponer sanciones económicas y personales contra la CPI y cualquier miembro de su personal que se atreviera a investigar a USA o cualquiera de sus aliados, incluido Israel.

Par USA, sus acciones de guerra no son motivo de investigación.

Esto es ridículo porque USA pretende, a menudo, aplicar sanciones contra quienes considera que transgreden o normas o valores u objetivos de Occidente, pero ya es evidente que el universo estadounidense se circunscribe a lo propio, en especial desde que fue derrotado en la globalización del comercio. Pero reclama un mundo unipolar que no existe.

Lo curioso es que el aliado de USA en todo esto es Israel, y ambos rechazan cualquier revisión acerca de las violaciones de los derechos humanos en Gaza y Cisjordania, el Estado Palestino.

Pompeo describió a la CPI como "una institución completamente rota y corrupta" (sorprende la frivolidad conque la Administración Trump aplica a otros la palabra "corrupta") y dijo que USA "no tolerará sus intentos ilegítimos de someter a los estadounidenses a su jurisdicción".

Tras haber respaldado los tribunales internacionales ad-hoc para Yugoslavia y Ruanda en la década de 1990, USA se ha opuesto a la CPI y ya la Administración de George W. Bush aprobó la Ley de Protección a los Miembros del Servicio Estadounidense en 2002, que incluye la llamada "cláusula de invasión de La Haya" que autoriza el uso de la fuerza para liberar a cualquier ciudadano estadounidense o aliado en poder de la CPI.

La legislación también permite a USA retirar la asistencia militar de los países que han ratificado el Estatuto de Roma y restringe la participación de Washington DC en las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU a menos que las tropas estadounidenses tengan inmunidad general.

Pero en el caso de Afganistán todo esto resulta complicadísimo porque USA afirma que no está en rol de invasor en Afganistán pero este país sí integra la CPI y, por lo tanto, lo que ocurra en su territorio es de competencia de la CPI.