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El Brasil que Pichetto no conoce: Bolsonaro en recesión

En la Argentina, Miguel Ángel Pichetto, ex jefe del Senado de los Kirchner y más recientemente candidato a vicepresidente de la Nación junto a Mauricio Macri, le explicó a los televidentes del canal LN+ y a su entrevistador, Carlos Pagni, que el presidente Jair Bolsonaro es cada día más popular y que Brasil retoma con bríos su actividad económica pese al espantoso fracaso de su gestión de la pandemia. Ambos compartieron esta evaluación. Se desconoce quién es el informante porque las noticias de Brasil, 24 horas después, van en sentido inverso.

Carlos Kawall, director de ASA Bank y exsecretario del Tesoro, dijo que es poco probable que la economía de Brasil vuelva a recuperar el nivel de 2019 hasta 2023. "Es un período horrible para la economía. Desde el punto de vista de la economía, las implicaciones sociales y el desempleo, ha sido un desastre", dijo. En la foto, Jair Bolsonaro.

La economía de Brasil se contrajo en un récord de -9,7% en el 2do. trimestre de 2020, hundiéndose en la recesión, cuando las cuarentenas por el coronavirus fueron un recurso al que apelaron gobernaciones y municipios, la agencia oficial de estadísticas.

"El PIB está ahora al mismo nivel que a fines de 2009, en el apogeo de la crisis financiera mundial", dijo el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) en un comunicado.

La pandemia provocó una caída en el Producto Interno Bruto (PIB) del -11,4% en comparación con el mismo período de 2019.

La magnitud de la caída de la actividad en la economía en el 2do. trimestre fue enorme: la industria cayó 12,3%, los servicios 9,7%, la inversión fija un 15,4%, el consumo de los hogares 12,5% y el gasto público 8,8%.

El consumo de los hogares, que representa 66% de toda la actividad económica en Brasil, fue un lastre particularmente fuerte, dijo el IBGE.

Sólo la agricultura se expandió en el trimestre, 0,4%.

La economía de Brasil es ahora un 15% más pequeña de lo que era en su apogeo en 2014

Carlos Kawall, director de ASA Bank y exsecretario del Tesoro, dijo que es poco probable que la economía de Brasil vuelva a recuperar el nivel de 2019 antes de 2023.

"Es un período horrible para la economía. Desde el punto de vista de la economía, las implicaciones sociales y el desempleo, ha sido un desastre", dijo, y agregó que está revisando a la baja su pronóstico de crecimiento para 2021 a +2,1% cuando antes era +2,7%, a causa de la incertidumbre sobre la evolución del mercado laboral y las perspectivas del consumo.

Fue la mayor caída desde que comenzó el actual sistema de registros en 1996, finalizó.

Lo que viene

Sin embargo, el Ministerio de Economía señaló que las perspectivas han mejorado en las últimas semanas. ¿Qué otra posibilidad tenía? Es lo habitual en estos casos.

"Los indicadores de alta frecuencia muestran que la actividad continúa recuperándose. Sin embargo, para que el repunte sea consistente, es importante continuar con la agenda de reforma estructural y consolidación fiscal", dijo en un comunicado el ministro de Economía, Paulo Guedes, para quien las cifras del 2do. trimestre resultan un "sonido lejano, el sonido del impacto de la pandemia en ese entonces", y que la economía ha comenzado una recuperación en "forma de V".

Sin embargo, y pese a Guedes, los economistas de Goldman Sachs y Citigroup difundieron sus pronósticos del PIB para 2020: -5,4% y a -6,5%, respectivamente.

El pronóstico actual del gobierno es de una contracción de -4,7% del PIB este año, que así y todo sería la mayor caída anual desde que comenzaron los registros en 1900.

El pronóstico promedio en una encuesta semanal del Banco Central entre economistas es de un descenso del -5,3%.

La recesión en el período de abril a junio fue más pronunciada de lo que esperaban los economistas. Las estimaciones medias de una encuesta de Reuters a economistas indicaban una caída del -9,4% en el trimestre y una caída anualizada del -10,7%.

Datos

Fue la segunda caída consecutiva en esta base de comparación, lo que confirma que el país entró en recesión técnica como consecuencia de la fuerte desaceleración de la actividad entre los meses de marzo y abril. 

En el acumulado de los 4 trimestres terminados en junio, hubo una caída del -2,2% con relación a los 4 trimestres inmediatamente anteriores. 

En la comparación con el 1er. trimestre, desde la perspectiva de la oferta, la mayor caída la registró la industria, del -12,3%, seguida de los servicios, con un descenso del -9,7%. La agricultura mostró una variación positiva del +0,4%, según datos del IBGE.

Entre las actividades productivas, la manufactura retrocedió -17,5% en igual base de comparación. La construcción, por su parte, retrocedió un -5,7% en las actividades de electricidad y gas, agua y la industria extractiva registró un descenso del -1,1%.

En los servicios, que representan más del 70% del PIB, los principales resultados negativos fueron: otras actividades de servicios (-19,8%), transporte, almacenamiento y correo (-19,3%), Comercio (-13,0%). ), administración, defensa, salud pública y educación y seguridad social (-7,6%), información y comunicación (-3,0%). En cotramão, el resultado positivo se registró en actividades financieras, de seguros y de servicios conexos, 0,8%, y en actividades inmobiliarias, 0,5%.

Desde la perspectiva del gasto, la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) cayó -15,4%. El consumo de los hogares disminuyó -12,5% y el consumo del gobierno disminuyó -8,8%
 
Las exportaciones de bienes y servicios crecieron +1,8%, mientras que las importaciones disminuyeron -13,2% con relación al 1er. trimestre de 2020.

Las inversiones también colapsaron. La tasa de inversión en el 2do. trimestre de 2020 fue del +15% del PIB, por debajo de la observada en el mismo período de 2019, del 15,3% del PIB.