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Con este método es imposible no perder peso

No es un plan meticuloso que debe seguirse al pie de la letra. Tampoco genera efecto rebote. Es el mejor método para adelgazar y a la vez tiene efectos beneficiosos a largo plazo. 

Confucio decía que para comer saludable hay que “evitar comer hasta saciarse”.

Investigadores del Fleni formularon en números lo que muchos intuían: el aumento de peso durante el confinamiento. De acuerdo a los resultados un 52% de la población argentina empeoró su alimentación. 

Además, la mayoría dentro de este porcentaje está dentro del grupo de riesgo por obesidad (72.7%) y sobrepeso (62.9%), lo que agrava sus condiciones y sitúa a los individuos en desventaja respecto a la COVID-19. 

En este contexto, muchos iniciaron la búsqueda de métodos de pérdida de peso. Pero frente a la diversidad de dietas y propuestas es fácil la confusión. Por eso, como no existen fórmulas mágicas, esta es la mejor: la reducción del 25% del consumo calórico diario.

De esta forma, el proceso de adelgazamiento es más lento e impide en gran medida el efecto rebote. Además, a largo plazo aminora los riesgos de contraer enfermedades crónicas y favorece la longevidad

El modelo sólo consiste en la disminución del aporte energético que se ingiere de los alimentos.

Algunas ideas claves son:

- Optar por lo integral: es más larga la digestión y la utilización de energía para asimilarlo. Por ejemplo en el caso del pan, la fibra complementa los hidratos de carbono y genera saciedad. 
- Atención en lo "insignificante": el picoteo previo a la comida o en el medio de la tarde no son insignificantes sino que aportan suficientes calorías dignas de evitar.
- Salsas y acompañamientos: tal vez no sea necesario eliminar las pastas sino reemplazar la salsa por una baja en grasas. De la misma forma sucede con los aderezos, que sólo le añaden sabor y calorías a un plato completo en sí mismo. Tal vez se pueden reemplazar por especias y condimentos.
- No poner el foco en la cena: una buena alimentación a lo largo del día puede prescindir del plato nocturno, 
- Ayuno intermitente: la restricción calórica diaria puede ser acompañada también por una semanal. Es decir, no consumir alimentos por 24 horas (no recomendado para diabéticos o pacientes de otras enfermedades crónicas).
- Eliminar las bebidas calóricas.
- Sólo servirse una porción. 

A pesar que este método no requiere conocimientos exhaustivos acerca de los alimentos, es indispensable que el restante 75% de aporte calórico provea todos los nutrientes que el organismo necesita. Asimismo debe estar acompañado de de ejercicio físico y hábitos saludables en general. Lo ideal es consultar a un especialista nutricionista o dietista.