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Preocupan cada vez más los daños cardiovasculares del COVID-19

Esta vez los miedos no son sólo hacia quienes tienen enfermedades del corazón previas, sino sobre todas las personas sin excepción. Las investigaciones están en marcha pero ya sugieren algunos resultados.

Según el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) un 76% de los pacientes cardíacos no continuó con sus controles habituales durante el aislamiento (Foto: Shutterstock).

Algunos médicos advirtieron síntomas cardíacos en pacientes sanos y otros vieron complicaciones en personas con comorbilidades relacionadas.

Con estas experiencias previas, la American Heart Association (AHA) comenzó a considerar que el coronavirus puede dañar el corazón de los pacientes de forma permanente.

E virus, explica, es principalmente una enfermedad respiratoria. Pero los informes más recientes muestran que individuos con presión arterial alta, diabetes y obesidad que tienen enfermedades cardíacas o sobrevivieron a un derrame cerebral son más vulnerables a tenes complicaciones por el virus.

Además, “hay informes de personas infectadas sin complicaciones subyacentes que están desarrollando arritmias mortales por infección e inflamación que dañan el músculo cardíaco y esto puede ilustrar aún más una relación crítica entre COVID-19 y el sistema cardiovascular”.

De esta forma, el riesgo de muerte por una causa relacionada al corazón es mayor de lo que se creía.

La AHA destinó un fondo de investigación de 2.5 millones de dólares para acelerar los resultados científicos y comprender mejor la interacción del COVID-19 con dolencias cardiovasculares y cerebrovasculares.

A pesar que las investigaciones de respaldo aún están desarrollándose, los profesionales comenzaron a adaptar sus tratamientos y a advertir sobre posible sintomatología.

Al mismo tiempo, se llama a pacientes con condiciones previas a no dejar de lado los controles y chequeos de rutina ya que las enfermedades siguen su curso más allá de la pandemia.