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Un implante en el cerebro para llamar el Tesla con el pensamiento

Neuralink Corporation es una empresa de neurotecnología especializada en el desarrollo de interfaces cerebro-computadora, implantables, también conocidos como Brain-Machine Interfaces o BMI, fundada por Elon Musk. Neuralink anunció un prototipo mejorado del implante cerebral que dio a conocer hace un año, y el director ejecutivo de Tesla, en un evento transmitido en vivo, mostró a una cerda, Gertrude, que se había sometido a una cirugía para que le implantaran en el cráneo un dispositivo del tamaño de una moneda llamado The Link.

Cuando se le preguntó sobre el costo del dispositivo, Elon Musk dijo que sería caro al principio, pero que, "incluida la cirugía automatizada, creo que queremos reducir el precio a unos pocos miles de dólares".

Hay un proyecto asombroso en curso llamado Human Connectome Project (que se pronuncia "connec-tome") en el que los científicos están tratando de crear un mapa detallado completo de todo el cerebro humano. El proyecto implica cortar un cerebro humano en rebanadas delgadas, alrededor de 30 nanómetros de grosor. Eso es 1/33 000 de milímetro (aquí hay una máquina que corta el cerebro de un ratón). Además de producir algunas imágenes hermosas de las formaciones de "cinta", los axones con funciones similares a menudo se forman dentro de la materia blanca.


Sus miembros fundadores son:

** Elon Musk, N°1 de Tesla.
** Max Hodak, quien trabajó en el desarrollo de interfaces cerebro-computadora en la Universidad de Duke.
** Matthew McDougall, neurocirujano en el California Pacific Medical Center. En Stanford trabajó en laboratorios que implantaban y diseñaban interfaces cerebro-computadora.
** Vanessa Tolosa, quien dirigía un equipo de neurotecnología en el Lawrence Livermore National Laboratory que trabajaba con una gran variedad de tecnología sobre prótesis tecnológicas.
** DJ Seo, co-inventor del “neural dust” una tecnología que desarrolló mientras estudiaba en UC Berkeley.
** Philip Sabes, profesor de Fisiología en UC San Francisco. Tenía un laboratorio que estudiaba cómo el cerebro procesaba señales sensoriales y motoras.
** Tim Gardner, profesor de Biología en la Universidad de Boston que trabajó en la implantación de interfaces cerebro-computadora en aves.
** Ben Rapoport, neurocirujano con un PhD en ingeniería eléctrica y ciencias computacionales de MIT.
** Tim Hanson, investigador en el Berkeley Sensor and Acuator Center.  

Cordón neuronal

En abril de 2017, el blog Wait But Why informó que la compañía tenía como objetivo fabricar dispositivos para tratar enfermedades cerebrales graves a corto plazo, con el objetivo final de la mejora humana, a veces llamado transhumanismo.

Musk dijo que su interés en la idea surgió en parte del concepto de ciencia ficción de "cordón neural" en el universo ficticio de The Culture (La Cultura), una serie de 10 novelas de Iain M. Banks.

Musk definió el cordón neural como una "capa digital por encima de la corteza" que no implicaría necesariamente una inserción quirúrgica extensa, sino idealmente un implante a través de una vena o arteria.

Musk explicó que el objetivo a largo plazo es lograr "simbiosis con inteligencia artificial",​ que percibe como una amenaza existencial para la humanidad si no se controla.

A partir de 2017, algunas neuroprótesis pueden interpretar señales cerebrales y permitir que las personas discapacitadas controlen sus brazos y piernas protésicos. 

Musk habló de apuntar a vincular esa tecnología con implantes.

Ahora, la compañía mostró cómo el dispositivo puede transmitir la actividad neuronal de una cerda y dijo que debería poder "corregir" las señales electrónicas para "resolver todo, desde la pérdida de memoria hasta la pérdida auditiva, ceguera, parálisis, depresión, etc. insomnio, dolores extremos, convulsiones, ansiedad, adicción, accidentes cerebrovasculares, daño cerebral".

Dispositivo innovador

A diferencia del primer prototipo, que involucró un sensor que se usaría detrás de la oreja, The Link "va al ras de su cráneo, es invisible y todo lo que puede ver después es esta pequeña cicatriz", dijo Musk.

El nuevo sensor tiene atributos similares a los de un reloj inteligente: puede medir la temperatura, la presión y funciones que "se relacionan con monitorear su salud y advertirle sobre un posible ataque cardíaco o accidente cerebrovascular".

Neuralink dijo que la FDA (Administración de Drogas y Alimentos de USA) le otorgó a su dispositivo una designación de "dispositivo innovador" en julio, lo que aceleraría el proceso para su revisión y aprobación.

La compañía también mostró un robot quirúrgico, diseñado en colaboración con Woke Studio, que dijo que sería ultrapreciso para procedimientos automatizados. 

"Si el robot vibrara y se moviera una fracción de milímetro, los resultados podrían ser catastróficos", dijo Woke Studio en un comunicado de prensa.

Desde Australia, Synchron, una start-up rival, anunció poco antes que también había recibido esa categoría de FDA para Stentrode, un dispositivo médico implantable que decía "puede traducir la actividad cerebral o estimular el sistema nervioso desde el interior de un vaso sanguíneo".

La compañía demostró que ya había realizado un implante de Stentrode en un paciente humano de 75 años con esclerosis lateral amiotrófica, o enfermedad de Lou Gehrig, que lo está usando para operar dispositivos electrónicos.

Synchron quiere permitir que los pacientes con parálisis controlen los dispositivos digitales, leyendo y traduciendo sus pensamientos. 

A diferencia de Neuralink, no requiere perforar el cráneo.

Objetivos

Sin embargo, Musk restó importancia al carácter invasivo del procedimiento requerido, diciendo que un paciente podría someterse a él sin anestesia general por la mañana y caminar a casa por la tarde.

En septiembre 2019, Facebook gastó US$ 1.000 millones para adquirir Ctrl-Labs, una start-up neoyorkina que desarrolla tecnología no invasiva para permitir que las personas controlen los dispositivos con sus cerebros.

Un nuevo estudio de Rand dijo que las interfaces cerebro-computadora siguen siendo inmaduras, pero es probable que tengan implicaciones "profundas" en campos tan diversos como la seguridad nacional y el bienestar.

Si bien el enfoque actual de Neuralink es restaurar el uso de las extremidades para las personas con lesiones en la columna, Musk y sus colegas se desviaron hacia una conjetura en una sesión de preguntas y respuestas sobre los posibles usos futuros de la tecnología.

Musk dijo que la compañía eventualmente quería crear un "dispositivo de propósito general" que pudiera usarse para juegos y comunicación, o incluso para llamar a un vehículo Tesla solo con el pensamiento.

Un colega especuló sobre el uso de Neuralink para funciones artísticas.

Definiciones de Musk:

** “Hay mucha creatividad atrapada en tu mente. Usted puede... cerrar los ojos y evocar una escena increíble, como un cuadro de Salvador Dalí, pero [se necesitarían años de] perfeccionar un oficio para poder pintarlo".

** "Potencialmente, con suficientes electrodos en los lugares correctos, podría comenzar a aprovechar esos conceptos crudos o vectores de pensamiento y ser capaz de decodificarlos".

** “Obviamente, esto suena cada vez más como un episodio de Black Mirror , pero sí, esencialmente... todo lo que está codificado en la memoria se puede cargar. Básicamente, podría almacenar sus recuerdos como respaldo y restaurar los recuerdos. Y, en última instancia, podría descargarlos en un nuevo cuerpo o en un cuerpo de robot. El futuro va a ser extraño".

Cuando se le preguntó sobre el costo del dispositivo, Musk dijo que sería caro al principio, pero que, "incluida la cirugía automatizada, creo que queremos reducir el precio a unos pocos miles de dólares".