icon

Messi: Entre jeques árabes y herederos chinos

Lionel Messi, el astro argentino que desde hace veinte años está en el FC Barcelona y tras convertirse en el máximo ídolo histórico de dicho club, decide marcharse. No quiero entrar en debates si fue culpa de Bartomeu -el Presidente del Barcelona- aunque dicho sea de paso, sí, lo fue. Tampoco quiero comenzar a discutir si fue por la marcha de Luis Suárez -o el modo de echarlo- a pesar de que también, otra vez, sí. De lo que sí quiero comentarles es del negocio, el dinero que mueve y hacia dónde se mueve el pase de mejor jugador del mundo. Veamos...

Lionel Messi se encuentra tironeado entre el City y el Inter de Milán. A estas horas ya está casi confirmado que se iría al equipo de Pep. Pero en esta nota queremos dejar en claro que el dinero no hace al fútbol y que los jeques y los herederos multimillonarios todavía no se dieron cuenta...

Lio Messi tiene dos destinos a los cuáles casi al 100 por cien, se irá. No hay un tercero en discordia -al menos por ahora-. Los dos equipos son: el Manchester City y el Inter de Milán. Pero, ¿qué tienen en común estos dos equipos?

A primera vista parece lógico. El Manchester City es un equipo de excelentes jugadores, está el Kun Agüero que tiene una relación de amistad con Messi, está Pep Guardiola que es el entrenador con el que Messi ha brillado al máximo y con el cual también mantiene una buena relación. Pero hay algo más a tener en cuenta que quizás es casualidad o no...

El Manchester City tiene de dueño al jeque petrolero del Golfo Pérsico, Sheikh Mansou. Actualmente, el político árabe es el hombre más rico del fútbol británico y posee una fortuna personal de 15 billones de libras, según un informe publicado en la revista FourFourTwo. Este tipo tiene dinero, mucho dinero...

Pero no termina aquí la historia. Hablemos del Inter de Milán. Los dueños del equipo italiano tampoco son europeos. El dueño y presidente del Inter de Milán tiene 29 años y se llama Steven Zhang. La cuestión es que este joven empresario chino es el heredero de la cadena minorista más importante de China. Este tipo también tiene mucha plata.

Con esta información he llegado a la conclusión. Los equipos europeos ya lo saben. Ningún equipo europeo con dueños europeos está dispuesto a gastar una extrema cantidad de dinero en un jugador de fútbol y es por esto que no hay otros equipos europeos que busquen al mejor jugador del mundo ofreciéndole extremas cantidades de dinero.

Los asiáticos, queriendo obtener reconocimiento en Occidente desembarcan en el negocio gigantesco del fútbol, y están gastando miles de millones de dólares en sueldos, compra de jugadores, marketing, publicidad, etcétera. En cambio en Europa -los equipos de la eurozona que no están comprados por jeques árabes o herederos chinos- saben que no hace falta una gran suma de dinero por un gran jugador para ganar una copa. Estas se ganan con otra cosa...

Los europeos ya se dieron cuenta: El dinero no hace al fútbol. Es por esto que el Bayern Munich tiene una regla y es la de no comprar jugadores caros. Y ya vimos el resultado... El PSG se gastó 222 millones de euros en Neymar y si bien llegó a una final de Champions que no es poco, no la ganó y como detalle no menor destacamos que Kingsley Coman -el jugador del Bayern que convirtió el gol de la victoria para el equipo germánico- es un producto de las divisiones inferiores del PSG. 

El Bayern tiene otro criterio para la contratación de jugadores y no se encandila con las estrellas de moda en el firmamento multimillonario. Sin embargo, indudablemente, es hora de que algunos equipos europeos como el PSG, FC Barcelona e incluso Manchester City, comiencen a mirar a los jugadores de sus respectivas inferiores porque, de lo contrario, te puede pasar como al PSG, que su propio jugador de la cantera al cual no le dieron una oportunidad, les hizo perder el partido más importante de su historia.

Vale destacar que a estas horas ya está casi confirmado que Lionel Messi seguirá su carrera en el Manchester City junto a Pep Guardiola y su mejor amigo, el Kun Agüero.