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Confirmada la verdad de los tapabocas y barbijos

Tras meses de especulaciones, la OMS y las autoridades refuerzan la información fidedigna sobre estos elementos de prevención. 

La OMS recomendó el lunes pasado que los niños menores de 5 años no usen mascarillas porque pueden tener una menor susceptibilidad a la infección en comparación con los adolescentes y adultos.

Desde el inicio de la pandemia se han cuestionado con mayor y menor rigor todas las acciones recomendadas por las autoridades sanitarias. 


En este contexto, se ha acusado al uso de mascarillas como peligroso y potencial causante de hipoxia o déficit de oxígeno. De la misma forma en las redes sociales circulan afirmaciones que lo tildan de provocar intoxicación por inhalación del propio dióxido de carbono (CO2).

Aquellos mensajes aseguran que el uso prolongado del cubreboca obliga a inhalar el dióxido de carbono previamente exhalado y eso genera cansancio, malestar, pérdida de reflejo y del pensamiento consciente.

Sin embargo, a pesar que pueden generar sensación de ahogo no hay evidencia alguna de que sean responsables de estos síntomas. Al estar obstaculizadas las vías de la boca y la nariz existe una limitación de la entrada del aire, pero no un problema mayor que este. 

Muchos de los mensajes acusatorios que circulan dicen fundamentarse en la OMS. No obstante, la Organización recomienda el uso de los barbijos quirúrgicos para quienes estén en contacto con enfermos, y los tapabocas o barbijos filtrantes para el resto de las personas. 

Además sugiere que:
- Las mascarillas higiénicas tengan como mínimo tres capas
- No sean de telas elásticas
- Combinen tres tipos de telas diferentes
- No se compartan
- Los niños menores de 5 años no utilicen mascarillas ni tapabocas

Se ha comprobado, según la OMS, que el virus causante de esta infección se transmite principalmente de persona a persona mediante las gotículas respiratorias y el contacto físico. La transmisión por gotículas se produce cuando una persona entra en contacto cercano (menos de 1 metro) con un individuo infectado y se expone a las gotículas que este expulsa, por ejemplo, al toser, estornudar o acercarse mucho, lo que da por resultado la entrada del virus por la nariz, la boca o los ojos

Por otro lado, este método preventivo debe complementarse con aislamiento domiciliario en casos de presentar síntomas, lavado de manos, distancia de dos metros entre personas, evitar tocarse la cara, toser en la flexión del codo y estornudar en pañuelos descartables.