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Pescador del Delta: “Ellos prenden el fuego y nos echan la culpa a nosotros”

Hace semanas las quemas intencionales arrasan con toda la fauna y flora de las islas del Paraná que median la provincia de Entre Ríos y Santa Fe. Marcelo trabaja hace 12 años en el lugar y dice que nunca vio que un incendio cobre estas dimensiones. 

En la zona se realizan prácticas como la pesca y la cría de animales. Marcelo no vive ahí pero otros compañeros sí, que incluso debieron buscar un lugar a salvo de los incendios.

El fuego dejó un escenario inhóspito y hostil que antes era verde y húmedo.

Hace semanas en la línea del horizonte se vislumbra la presencia de humo.

El aire se vuelve cada vez más denso, blanco e irrespirable a medida que se acortan las distancias con los focos ígneos. Un escenario que meses atrás era verde y turquesa ahora es negro quemado, inhóspito y hostil. 

Para hoy se esperaba con ansiedad las lluvias, pero sólo llegó más viento que complicó los incendios. 

Marcelo es un pescador y padre de familia que trabaja hace 12 años en el mismo lugar. Desde Victoria viaja todos los días en auto y en bote para adentrarse en las islas. 

"El fuego arrasó con todo, más con este viento. A simple vista parece que el fuego está sofocado pero por abajo de lo quemado hay resaca y el viento lo prende en seguida", explicó.


¿A quién responsabilizas por lo que está pasando?

-"Los dueños de campos son los que tienen la culpa. Lo dicen los otros pescadores y yo también ya lo sé. Son ellos los que prestan caballos y encargan que vayan a prender los campos. Pero nos culpan a nosotros. Ellos prenden fuego y nos echan la culpa a nosotros".


¿Por qué crees que queman intencionalmente?

- "Porque a los dueños de animales les cuesta muy caro arrendar un campo en Victoria, porque tienen que pagar el alquiler y la comida. En cambio acá los largan sin más y no les hace falta más nada".


En muchas partes el fuego llegó hasta el asfalto de la ruta 174 que une Victoria (Entre Ríos) a Rosario (Santa Fe). Para el que alguna vez transitó el camino disfrutando del paisaje húmedo, el horizonte cargado de humo es impactante. Hacia adentro, las islas son las más perjudicadas, con su vegetación, la fauna y los habitantes que debieron desplazarse.


¿Más adentro cómo está?

- "Todo igual, muy seco, quemado, cualquier fueguito prende todo. Ahora no se ven muchos animales porque además las vacas no tienen qué comer. Pero después que caiga una lluviecita le va a dar fuerza a la tierra y el pasto vuelve a crecer".


¿Había pasado esto antes?

- "Así como ahora no. Por ahí los isleños quemaban sus propios campos para que crezca el pasto pero nunca tanto. Encima la sequía empeoró todo. Y los bomberos hacen lo que pueden, pero no tienen con qué. Tienen un botecito chiquito, un avión y un par de helicópteros. Pero no es suficiente".


La pandemia dificulta aún más el trabajo de los bomberos que, sumado a la falta de recursos, comenzaron a contagiarse de coronavirus y algunos deben permanecer en sus casas. Mientras tanto, llueven cenizas en Rosario y el fuego consume las parcelas verdes que restan. Se espera que la lluvia aplaque la situación.