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Para la Generación Z los puntos intimidan, mejor usar emojis

Para los adolescentes y adultos jóvenes comprendidos en este grupo etario, el simple hecho de enviar un mensaje indica que la idea está finalizada. Aunque para los nacidos antes del 94 es un error de ortografía.

Comúnmente se denomina generación Z a quienes nacieron entre 1994 y 2010.

Si de una generación a la siguiente cambian naturalmente las convenciones y normas sociales, tras la revolución de internet los saltos han sido profundamente mayores.


Por ejemplo, hace 15 años (incluso menos) lo "normal" para encontrarse con alguien era caminar hasta su lugar y golpear la puerta. Pero tal acción hoy no es concebida por la la generación Z que ve necesario un aviso previo por celular. 

Lo mismo sucede con el lenguaje en sus infinitas caras y variables. 

Lo llamativo para quienes aparecieron en escenario antes del 94, es que esta vez es el turno de los signos de puntuación, precisamente del punto. Porque para estos adolescentes y adultos jóvenes el punto al final de una oración es intimidante, agresivo o abrupto. 

Para las personas comprendidas en este grupo etario, el simple hecho de enviar un mensaje indica que la idea está finalizada, lo que las generaciones mayores corregirían como error de ortografía.

Así lo corrobora un estudio de la Universidad de Binghamton de 2015, tras descubrir que los estudiantes universitarios perciben los mensajes de texto que terminan en un punto como "menos sinceros" que los que no lo tienen. 

Lejos de una perspectiva catastrófica y apocalíptica del uso del lenguaje por parte de las edades Z, en contraposición se advierte que las reglas sirven justamente para comunicarse y establecer puentes entre grupos diversos y heterogéneos. 

El punto no es el único objeto de debate que se riñe entre los nuevos y viejos modos de comunicarse. En paralelo, también surgen las generaciones que incorporan en sus diálogos cotidianos los convertidores de texto a voz, y viceversa.

El desenlace está por verse. Aparentemente existen dos salidas, la adecuación A las normas o la adecuación DE las normas.