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La historia es circular y 4 años después, la corrupción tocó timbre otra vez

Aunque algunos no puedan creerlo, se cumplieron 4 años de las denuncias contra Paul John Manafort Jr. cuando Steve Bannon fue acusado por otra corrupción: 'Dime con quien andas, y te diré quien eres", dice la sabiduría popular. John Cassidy hizo una excelente investigación para la revista New Yorker, y aquí un compacto de su historia:

Paul John Manafort Jr. rumbo a prisión (ahora goza de prisión domiciliaria).

Stephen Kevin Bannon, sospechado de estafador luego de presumir de ideólogo político.

Hace 4 años, Paul Manafort renunció como director de campaña de Donald Trump en 2016, días después de que The New York Times informara que los libros de contabilidad descubiertos en Kiev (Ucrania) indicaban que el veterano consultor político republicano y vendedor de influencias había recibido US$ 12,7 millones en pagos en efectivo de un partido controlado por el exlíder de Ucrania, Viktor Yanukovych, aliado de Vladímir Putin. 

Eric Trump, hijo de Donald, le dijo a Fox News que su padre no quería que la "distracción" por los problemas de Manafort castigara su candidatura a la Casa Blanca. Por lo tanto, Trump hizo a un lado el cadáver de Manafort y siguió adelante. Para reemplazarlo, Trump nombró a Kellyanne Conway como directora de su campaña, y a Steve Bannon, el provocador de los medios de comunicación de derecha, quien por entonces era Jefe de Redacción de Breitbart News, como director ejecutivo de la campaña.

Hoy, Manafort es un criminal convicto. Él se encuentra en prisión domiciliaria, cumpliendo una sentencia de 7 años por fraude fiscal y conspiración, manipulación de testigos y violaciones de las leyes sobre influencias para intereses extranjeros. En mayo, la Oficina de Prisiones lo excarceló de una prisión federal en Florida, a causa de los riesgos de salud relacionados con el coronavirus. Ahora, él volvió a las noticias cuando un informe del Comité de Inteligencia del Senado que investigó la intromisión rusa en las elecciones de 2016 lo describió como una "grave amenaza de contrainteligencia", en parte porque uno de sus socios comerciales históricos era un oficial de inteligencia ruso.

En cuanto a Steve Bannon no está en prisión, pero enfrenta acusaciones de fraude y lavado de dinero que podrían llevarlo a la cárcel por hasta 40 años. Agentes federales lo arrestaron en un yate de lujo atracado en Westbrook, Connecticut. Más tarde ese día, apareció esposado en un tribunal de Manhattan, donde se declaró inocente de los cargos de que él y otros 3 hombres habían desviado de manera encubierta millones de dólares que habían sido donados a una campaña en línea de GoFundMe supuestamente destinada a financiar la construcción del muro de Trump en la frontera sur. Un juez liberó a Bannon con una fianza de US$ 5 millones y le ordenó que se alejara de los yates y jets privados.

Bannon, quien comenzó como oficial naval y banquero de inversiones de Goldman Sachs, se ha promocionado como un líder de pensamiento populista de derecha, un hombre profundamente interesado en la historia, la filosofía y las cadenas de suministro económicas, así como en el negocio de la política contra los demócratas. 

Lo más notable de la acusación del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York es que si los cargos son ciertos, Bannon es sólo otro estafador que busca explotar a los partidarios de Trump para su propio beneficio financiero.

Manafort, quien, junto con Roger Stone y Charles Black, inventó el negocio de 'cabildear' (influir) en Washington DC para gobiernos extranjeros rancios, y también fue un estafador.  Ni siquiera trató de presentar su avaricia de dinero como parte de una causa política más amplia. Incluso su participación en la campaña de Trump parecía ser un acuerdo comercial, o quizás un servicio a algunos de sus benefactores de Europa del Este, a quienes buscaba cobrales lo que él creía que le debían. 

Bannon era diferente. Durante la campaña de Trump, se presentó a sí mismo y a Trump como defensores de una clase trabajadora estadounidense que había sido sacrificada en el altar de la globalización. 

Después de ser expulsado de la Casa Blanca por Trump, en agosto de 2017, por hacer comentarios a los periodistas con críticas al gobierno que integraba, él expandió sus ambiciones a Europa, donde buscó construir una red de partidos de extrema derecha. Pero no llegó muy lejos en sus ambiciones electorales. Tampoco en su intento de erosionar al papa Francisco, durante su permanencia en Italia. 

También se asoció con un multimillonario chino exiliado, Guo Wengui, para presionar por un cambio de régimen en China. Precisamente, el yate en el que fue arrestado es propiedad de Guo. 

Y continuó publicando un podcast regular, que se transformó de "War Room: Impeachment" (Sala de Guerra: Juicio Político) a "War Room: Pandemic" (Sala de Guerra: Pandemia).

La acusación del Distrito Sur dice que en diciembre de 2018, según el testimonio de Brian Kolfage, un veterano de la Fuerza Aérea, partidario de Trump, creó una página GoFundMe que originalmente se llamaba "Nosotros la gente construimos el muro". 

El Congreso había frustrado las ambiciones de Trump de completar el muro en la frontera con México, y la campaña de recaudación online atrajo mucha atención de los medios conservadores y el dinero se derramó. Según la acusación, la página de GoFundMe recaudó US$ 20 millones de cientos de miles de donantes diferentes y luego llegó a US$ 25 millones.

Surgieron preocupaciones acerca de los antecedentes de Kolfage y cómo se usaría el dinero para construir el muro. 

Según la acusación, el sitio web de financiación colectiva le dijo a Kolfage que, a menos que pudiera identificar una organización sin fines de lucro legítima que recibiría los fondos recaudados, el sitio devolvería el dinero a los donantes. 
La describe cómo Bannon y otro activista de derecha, un capitalista de riesgo llamado Andrew Badolato, se involucraron con Kolfage y “tomaron un control significativo de la organización y las actividades diarias de la campaña de recaudación de fondos, incluida su financiación, mensajes, alcance a los donantes y operaciones generales". 

Más específicamente, trabajando con Kolfage, establecieron We Build the Wall, Inc., una entidad categoría 501 (c) (4) sin fines de lucro: la figura está prevista en la legislación estadounidense y la estructura impositiva para no pagar Ganancias.

Y transfirieron el dinero a We Build the Wall, Inc.

Habiendo superado este obstáculo, los presuntos conspiradores se propusieron recaudar más dinero. 

Entonces, ellos prometieron a los posibles donantes que el 100% del dinero en efectivo donado iría directamente al proyecto de construcción, sin que ni Kolfage ni nadie más recibiera una parte. 

"Estas promesas eran falsas", afirma la acusación. “Kolfage tomó de forma encubierta más de US$ 350.000 en fondos que habían sido donados a We Build the Wall para su uso personal, mientras que Bannon, a través de una organización sin fines de lucro bajo su control, recibió más de US$ 1.000.000 de We Build the Wall".

También se afirma que "Bannon solía, entre otras cosas, pagar secretamente a Kolfage y cubrir cientos de miles de dólares en gastos personales" del propio Bannon: “viajes, hoteles, bienes de consumo y deudas de tarjetas de crédito personales”, dice la acusación.

Los fiscales también alegan que los acusados ​​intentaron disfrazar los pagos que recibieron enviando algunos de ellos a través de una empresa fantasma bajo el control de Timothy Shea. 

Además, afirman que, a fines de 2019, después de que los acusados ​​descubrieron que We Build the Wall estaba bajo investigación criminal, "tomaron medidas adicionales para ocultar el esquema fraudulento detallado anteriormente", incluido el uso de servicios de mensajería cifrada y la eliminación de la recaudación de fondos vía sitio web. 

Un comunicado de prensa declaró que los 4 acusados ​​fueron "cada uno acusado de un cargo de conspiración para cometer fraude electrónico y un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero, cada uno de los cargos conlleva una pena máxima de 20 años de prisión".

Trump rápidamente buscó distanciarse del grupo We Build the Wall y de Bannon, tal como había sucedido con Manafort. 

Incluso para un personaje tan 'curtido' en estos temas como Trump, todo esto resultó muy complicado de explicar.

En julio de 2019, otro hijo del presidente, Donald, Jr., apareció en un evento de recaudación de fondos para We Build the Wall, junto con Bannon y varios otros activistas de derecha. 

Ahora, la Organización Trump emitió una declaración en la que afirmaba que el elogio aquella vez de Donald, Jr., a We Build the Wall, se basó en lo que se le hizo creer la supuesta intención de "ayudar a construir el muro en nuestra frontera sur y si él y otros fueron engañados, el grupo merece rendir cuentas por sus acciones".