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EEUU frenó el uso de plasma para tratar COVID-19

La noticia sorprendió al gobierno estadounidense que tildó de política a la decisión. La FDA es cuestionada luego de haber aprobado y luego prohibido la hidroxicloroquina para el coronavirus. 

En Argentina se lo utiliza pero como un tratamiento experimental ya que no cuenta con estudios randomizados y a doble ciego que demuestren su efectividad.

La FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) estadounidense detuvo la autorización para usar plasma de convalecientes en el tratamiento de pacientes con coronavirus. 


Las autoridades afirman que los los datos son demasiado débiles ya que las investigaciones en las que se fundan aparentemente no contaban con un grupo de control. Por el momento continuarán evaluándolo.

De todas formas se podría emitir una aprobación de emergencia en un futuro cercano, dijo H. Clifford Lane, director clínico del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas a The New York Times.

Esta clase de autorizaciones no requieren demasiado sustento y fue lo que sucedió, por ejemplo, cuando permitieron el uso de hidroxicloroquina y cloroquina y que luego debieron retirar. 

En Argentina sí se utiliza el plasma de convaleciente y consiste en la transferencia de anticuerpos de un paciente recuperado a un enfermo. El método cuenta con un largo registro histórico de cura de enfermedades infecciosas respiratorias. 

Ante las noticias, Trump sugirió que la decisión tenía motivaciones políticas. "Hay mucha gente allí que no quiere apresurar las cosas porque quieren hacerlo después del 3 de noviembre", dijo.