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Era un paraíso... hasta que llegó el desastre ambiental

La zona es considerada paradisíaca y tiene una gran diversidad de flora y fauna. Pero aún no se pueden medir las consecuencias ambientales del accidente. 

La turística isla de Mauricio es característica por sus playas paradisíacas, arrecifes, aguas turquesas y vida silvestre. 

Pero el 25 de julio el buque japonés MV Wakashio de la empresa Mitsui OSK Lines encalló en sus costas, con 3.800 toneladas de fueloil y 200 toneladas de diesel a bordo. Tras el accidente derramó unas 1.000 toneladas métricas de petróleo.

Los equipos de intervención quitaron gran parte del combustible luego de que el primer ministro, Pravind Jugnauth, declare el estado de emergencia ambiental.

Pero el domingo el carguero se partió en dos, dificultando aún más las tareas de reparación de daños. 

El martes la policía arrestó al capitán y al segundo al mando y, según los propietarios del barco, ambos enfrentarán cargos por lo ocurrido. Además, la empresa afirmó que asume su responsabilidad y ofreció una compensación.

Mientras tanto, los lugareños arman barreras para limpiar el combustible, realizadas con de bolsas, paja, caña y hasta pelo humano ya que absorbe los aceites contaminantes. La técnica ya se ha utilizado en otros derrames históricos, como en Filipinas en 2006.