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En la pos pandemia, Alemania rescata a Lord Keynes

En la pandemia se profundizan problemas que venían de arrastre. La crisis de la industria automotriz alemana es pre pandemia y será pos pandemia. Sin embargo, se busca una negociación que limite los despidos hasta imaginar una respuesta más estructural, y ahí aparece la reducción de la semana laboral.

La pos pandemia golpea a Alemania en los problemas que acumula de arrastre.

IG Metall, el mayor sindicato de Alemania, el Gobierno de Angela Merkel y parte de la oposición coinciden en la idea de recortar los días de trabajo a 4 jornadas. Pese a la sensación de consenso que ha provocado el acuerdo, existen dudas sobre su aplicación y su impacto en los salarios.

Fue John Maynard Keynes quien, a principios del siglo 20, pronóstico una reducción drásticas de las horas de trabajo, consecuencia de la revolución industrial. 

En 2020, ya comenzado el siglo 21, el mayor sindicato de Alemania, IG Metall, que representa a 2,3 millones de trabajadores en el sector metalúrgico y eléctrico, ha propuesto la semana laboral de 4 días de carácter generalizado en la industria para proteger el empleo y liberar al Estado del gasto que suponen los subsidios para mantener los puestos de trabajo.

En la emergencia, la semana laboral en Alemania sería de 28 horas de trabajo. 

Debe recordarse que IG Metall ya había logrado recortarla en los años '90 a 35 horas ya que, hasta entonces, la semana laboral era de 40 horas. 
 
"La reducción de la jornada laboral puede ser una medida adecuada si los interlocutores sociales están de acuerdo", fue la respuesta del Ministerio de Trabajo, que comandan los socialdemócratas alemanes.

En Alemania se encuentran vigentes los Kurzarbeit, una modalidad de jornada reducida en la que el Estado paga, durante un plazo máximo de 21 meses, hasta 66% del salario para impedir que la crisis provoque despidos masivos.

De hecho, en la crisis provocada por la cuarentena, se cubrieron con los Kurzarbeit empresas tales como Volkswagen, Bosch, Adidas, ThyssenKrupp, Daimler, Tui y Lufthansa. Son 5,6 millones de trabajadores.

IG Metall pide extender esta ayuda estatal hasta 24 meses, en lugar de los 21 meses actuales. 

Y le suma la solicitud de la jornada semanal de 28 horas de manera generalizada en sector industrial. 

Hoy día, ante situaciones familiares difíciles, algo habitual en medio de la pandemia por covid-19, ya era posible acogerse a esta semana laboral especial. 

Pero ahora el reclamo es para impedir o limitar los despidos que se comienzan a producir en Alemania.

Joerg Hofmann, secretario general del IG Metall, le dijo al diario Sueddeutsche Zeitung, "la semana de 4 días sería una respuesta a los cambios estructurales en sectores como la industria automotriz. Eso permitiría salvar empleos en la industria". 

En verdad, la industria automotriz alemana se encuentra en jaque desde antes de la pandemia, a causa del cambio tecnológico que produce el trasvase del motor a combustión al motor eléctrico, algo que ha profundizado los problemas estructurales del sector.

Las fábricas de motores a combustión se encuentran con capacidad instalada ociosa en forma creciente, y no hay semana laboral que pueda resolverlo. Pero en la emergencia es obvio que IG Metall intenta defender a sus afiliados.

La propuesta del sindicato incluye un recorte de salarios aunque hasta ahora no es proporcional al recorte de horas. 

Para cubrir el bache, IG Metall pide que el Estado se haga cargo de una parte de la ecuación y las empresas se ahorrarían el enorme coste de futuros despidos. 

La propuesta del IG Metall ha coincidido con la iniciativa del partido de la oposición de izquierda Die Linke para que las 30 horas de trabajo sean generalizadas en todo el país. 

Die Linke defiende la idea de que el trabajo se reparta de la manera más equitativa posible ante la automatización de la economía.

Pero Die Linke no logra resolver en forma satisfactoria dos problemas:

** la competitividad en el precio final si se mantienen los ingresos actuales, y

** la tendencia a la automatización, que en Alemania recién comienza pero que, en forma inevitable, continuará en forma acelerada.