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Para vacunarse contra covid-19, el IMC debe ser inferior a 30

La obesidad es una de las condiciones que el CDC (Centers for Disease Control and Prevention o Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de USA) ha identificado como un alto factor de riesgo cuando se combina con el covid-19.

«¿Tendremos una vacuna covid el próximo año adaptada a los obesos? De ninguna manera», dijo Raz Shaikh, profesor asociado de nutrición en la Universidad de Carolina del Norte-Chapel Hill.

Hace ya varios meses que se conoce que la obesidad incrementa el riesgo de fallecimiento en el caso de contraer covid-19:

** Lighter J. y sus colegas descubrieron que los pacientes con covid-19 menores de 60 años tenían más probabilidades de ser ingresados en el hospital o la UCI (unidad de cuidados intensivos) cuando tenían obesidad.

** Simonnet A. y sus colegas encontraron que la proporción de pacientes con covid-19 que requieren ventilación mecánica aumenta con el IMC (índice de masa corporal). También Caussy C. y su equipo había observado el mismo fenómeno.

En definitiva se concluyó que la obesidad podría conducir a condiciones severas de covid-19 de varias maneras posibles,:

1. La obesidad y el síndrome metabólico subsecuente podrían causar daño a los órganos, lo que puede convertirse en falla funcional cuando se enfrenta a tal estrés.

2. La obesidad fue acompañada por una expresión aumentada de ACE2, que se uniría firmemente a la proteína del virus S y convertiría al tejido adiposo en un portal para la invasión del virus, haría que los pulmones y el corazón fueran vulnerables al ataque del virus.

3. La obesidad estuvo acompañada por un estado de inflamación hiperactivada y respuesta inmune, que puede inducir la respuesta inflamatoria excesiva y el agotamiento inmune en COVID-19.

4. Los pacientes obesos tienen presión abdominal aumentada, expansión y movimiento torácico limitados y función compensatoria respiratoria insuficiente. En el caso de infección pulmonar, es más probable que se conviertan en insuficiencia respiratoria.


El IMC se calcula dividiendo los kilogramos de peso por el cuadrado de la estatura en metros (IMC = peso [kg]/ estatura [m2]). Según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de USA (NHLBI), el sobrepeso se define como un IMC de más de 25. 


El apunte de Clínica Mayo coincide con la evidencia actual que muestra un alto índice de mortalidad entre pacientes obesos infectados por Covid-19.

Por otro lado, estudios prueban que las vacunas de la influenza, hepatitis B, tétano y rabia pueden ser menos efectivas en pacientes con obesidad.

La preocupación de los expertos es que lo mismo podría suceder con la próxima vacuna para Covid-19, reduciendo su efecto en la población.

El CDC estima que 4 de cada 10 estadounidenses padecen obesidad.

En USA, donde al menos 4,6 millones de personas han sido infectadas y casi 155.000 han muerto, la promesa de esa vacuna se ve obstaculizada por una epidemia que precedió al covid-19: la obesidad.

«¿Tendremos una vacuna covid el próximo año adaptada a los obesos? De ninguna manera», dijo Raz Shaikh, profesor asociado de nutrición en la Universidad de Carolina del Norte-Chapel Hill.

«¿Seguirá funcionando en los obesos? Nuestra predicción es no».

Más de 107 millones de adultos estadounidenses son obesos y su capacidad para regresar de manera segura al trabajo, cuidar a sus familias y reanudar la vida diaria podría verse reducida si la vacuna contra el coronavirus les proporciona inmunidad débil.