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Apuntes para el terremoto que viene

Los científicos han confirmado la existencia de misteriosos y extremadamente poderosos terremotos 'búmeran', abriendo la posibilidad de eventos sísmicos aún más devastadores. 
“Hasta donde yo sé, esta es la primera vez que se informa”, dijo el geofísico Yoshihiro Kaneko de GNS Science en Nueva Zelanda.

Una zona de subducción es donde una placa tectónica se subduce o se sumerge debajo de otra, y el límite entre las dos placas forma una gran falla. La zona de subducción de Hikurangi corre costa afuera desde el este de Gisborne hasta la parte superior de la Isla Sur y representa un riesgo significativo de terremoto y tsunami para toda la costa este de Nueva Zelanda. Los científicos instalados en la Isla Norte están preparando para la ruptura de la falla más grande de Nueva Zelandia. Ellos están utilizando un escenario de terremoto y tsunami de magnitud 8,9°, con comunidades vulnerables en el centro del plan.

Un terremoto de magnitud 7,1° golpeó una grieta en el lecho marino a 650 millas (1.046 Km) de la costa de Liberia en agosto de 2016, poderoso pero sin importancia, hasta que los datos sísmicos mostraron que acababa de ocurrir una anomalía importante. 

“Aunque la estructura de la falla parece simple, la forma en que creció el terremoto no lo fue, y esto fue completamente opuesto a cómo esperábamos que se viera el terremoto antes de comenzar a analizar los datos”, dijo el geofísico Yoshihiro Kaneko, de GNS Science, en Nueva Zelanda. 

Kaneko es sismólogo en GNS Science. Su investigación se centra en comprender y cuantificar los procesos de origen de los terremotos y su relación con la deformación de la corteza y el peligro sísmico. Completó su doctorado en geofísica del Instituto de Tecnología de California en 2009 y fue becario postdoctoral de Scripps en la Universidad de California - San Diego antes de mudarse a Nueva Zelanda en 2013.

El temblor de las profundidades marinas comenzó a gran profundidad, avanzando hacia el este hacia la cordillera del Atlántico Medio antes de volverse sobre sí mismo y elevarse a través de la sección superior de la falla a velocidades de aproximadamente 11.000 millas por hora (17.000 Km/hora), lo suficientemente rápido como para llegar de Nueva York a Londres en menos de 20 minutos.

El terremoto de las profundidades marinas viajó tan rápido que creó el equivalente geológico de un boom sónico en el proceso.

Los investigadores dirigidos por Stephen Hicks, un sismólogo del Imperial College de Londres, estudiaron los datos de 39 sismómetros colocados cerca de la Cordillera del Atlántico Medio para monitorear la actividad sísmica y encontraron evidencia del terremoto de búmeran, frecuentemente teorizado pero nunca presenciado, también conocido como “back-propagación de la ruptura".

Sigue siendo un misterio la frecuencia con la que se producen estos terremotos y cuántos viajan lo suficientemente rápido como para crear estos "estallidos sónicos" subterráneos. 

Algunos miembros de la comunidad científica incluso han comenzado a especular que el terremoto de Tohoku de magnitud 9,0° que azotó a Japón en 2011 con consecuencias devastadoras también puede haber presentado algo de este efecto de ruptura 'búmeran'.  

“Esto podría ser más común de lo que pensamos”, agregó Kaneko, monitoreando la zona de Hikurangi, debajo de la Isla Norte de Nueva Zelanda.

Dada la cobertura de las redes de sismómetros, los terremotos bien registrados y la poca profundidad (12 a 25 km de profundidad) de la interfaz de subducción debajo de la red, la región de Hikurangi ofrece una oportunidad única para la investigación sismológica.

La zona de subducción de Hikurangi, donde la meseta oceánica de Hikurangi se está subduciendo debajo de la corteza continental de la Placa Australiana, es capaz de producir terremotos de mega empuje destructivos, según Kaneko, tal como el terremoto de Tohoku-oki de 2011. 

Dos décadas de monitoreo geodésico han revelado que la gran parte de la interfaz de la placa Hikurangi (es decir, la falla entre las dos placas tectónicas) está bloqueada actualmente, lo que implica que se está acumulando tensión para el próximo gran terremoto de gran empuje. 

Sin embargo, existe una variación dramática en el grado de bloqueo a lo largo de la falla, con patrones complejos de deslizamiento de falla sísmica y asísmica (libre de terremotos). Los científicos han observado patrones similares de comportamiento de deslizamiento de mega empuje en muchas otras zonas de subducción de la Cuenca del Pacífico.