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Adoptar una alimentación consciente en pandemia

Tras evidenciar el impacto de los hábitos diarios en el sistema inmune, el mindfoodness propone la conexión con las emociones y sensaciones al momento de comer.

En la pandemia se hizo evidente el efecto que tienen los hábitos saludables, y particularmente la alimentación, para proteger al cuerpo de enfermedades


Asimismo se volvió ineludible para la salud mental la separación de un momento al día o a la semana para detener la conexión en las redes y el multitasking.

Ambos conceptos combinados forjan la noción de alimentación consciente: se trata de aprender a comer conectando con las sensaciones físicas de hambre y saciedad y con las emociones. También se llama a esta conjunción mindfoodness porque se basa en los aportes del mindfulness.

La filosofía propone cambiar el foco del plato a la persona misma, ya que no es la comida esencialmente la que provoca el aumento de peso sino el individuo. El objetivo, entonces, es modificar la relación con los alimentos y con el cuerpo de modo que comer sirva para vivir y no se viva para comer.

Los beneficios están vinculados a la promoción del autocontrol, autoconocimiento y disciplina. También es una práctica para prevenir obesidad y trastornos alimenticios. Y principalmente, convierte a la persona en la responsable de su estilo de vida. 

Algunas acciones de la alimentación consciente son:
- Reconocer las emociones que se están experimentando antes de comer.
- Dedicar tiempo exclusivo para esto y no hacer otras cosas a la vez.
- Comer sentado, sin pantallas.
- Masticar varias veces.
- Servir la porción que se desea comer.