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Cómo China ayudó a empresas estadounidenses a sobrepasar el golpe pandémico

Durante el segundo trimestre de 2020, China ayudó a compensar a las empresas estadounidenses los pedidos que se habían perdido en el mercado local.

Los directores de algunas marcas estadounidenses admitieron que Beijing los ha salvado de un fracaso financiero. Nike y Tesla están entre las empresas impulsadas por los sólidos resultados económicos del gigante asiático. Veamos.

Nike y Tesla fueron dos empresas que obtuvieron el apoyo del Gobierno chino para poder sobrellevar de una manera más relajada el golpe económico que produjo la pandemia de Covid-19.

Según publica Wall Street Journal, el director de operaciones de Skechers USA Inc., David Weinberg, aseguró que China se ha convertido en una "historia de recuperación, estabilización y crecimiento". Las ventas de este fabricante de zapatillas habían caído en un 42% el último trimestre, pero en China crecieron hasta un 11,5%.

A pesar de las crecientes tensiones entre Washington y Pekín, los consumidores chinos no le han dado la espalda a las marcas estadounidenses, y estas compañías han podido aprovechar la recuperación de la economía china. Por ejemplo, los ingresos totales de LVMH Moet Hennessy Louis Vuitton cayeron un 38% entre abril a junio, pero subieron un 65% en China.

Los analistas creen que las ventas minoristas en China volverán a crecer en el tercer trimestre. Además, los expertos de Economist Group pronostican en el cuarto trimestre un crecimiento de un 2,4%.

En el primer trimestre, el PBI de China se contrajo en un 6,8%, pero esta comenzó a recuperarse en el segundo trimestre. Hasta ese entonces, la economía del gigante asiático había crecido en un 3,2%. En tanto, el PBI de USA disminuyó en un 32,9% en el segundo trimestre de 2020 en comparación con el mismo período del año anterior.

Las relaciones entre USA y China continúan siendo tensas tras la guerra comercial desde el 2017. A pesar de que a principios de 2020, China y USA entraron en la "primera fase" de un acuerdo comercial, cuando Pekín acordó comprar más productos estadounidenses. Sin embargo, más tarde, USA acusó a China de ocultar datos sobre la propagación del coronavirus y se negó a concluir la "segunda fase del acuerdo".