icon

¿Cuál es la historia y el poder del "vestido negro" en la moda?

La moda no es solamente "aquello que se usa en una época determinada" sino que la misma significa historia, expresión artística y reflejo de lo que sucede en la sociedad en momentos específicos. Es por eso que los diferentes diseñadores, estilos, y colores se van reinventando y adaptando. Sin embargo hay un diseño que nunca pasa de moda: "El pequeño vestido negro".

Audrey Hepburn en Breakfast at Tiffany´s.

Si bien los estilos y la moda cambia a través de los años teniendo en cuenta que en 2020 es extraño ver a alguien utilizando pantalones tiro bajo como en los 90' o hombreras como en los 80', hay una pieza que parece no pasar de moda. Si bien se reinventa, nunca nos deja por completo. Estamos hablando nada más y nada menos que del vestido negro, ¿cuántas veces escuchaste la frase: "siempre tenes que tener un vestido negro en el placard, ya estás vestida"?

Hay una historia detrás de la misma en la que están involucrados los mayores diseñadores de la historia, entre Givenchy, Yves Saint Laurent, Versacce, Dolce Gabana y Cristobal Balenciaga. Aunque la pionera es nada más y nada menos que la mujer que llegó a revolucionar la moda en los años 20': Coco Chanel. La misma no solo insertó las perlas como signo de femeneidad y elegancia en la moda sino que también la importancia de tener un vestido negro.

Desde la revista Vogue, líder en el mundo de la moda a nivel internacional, aseguran que lo que se conoce como "Little Black Dress (LBD)" o "Pequeño Vestido Negro" en español, es aquella pieza que se mantuvo a través de los años, revolucionó el estilo de las mujeres y que siempre está omnipresente a la hora de presentar una colección.

Al principio lo propuesto por Coco era una pieza hasta los tobillos prácticamente. Aunque fue un gran cambio teniendo en cuenta que hasta ese momento era un color asociado solamente con figuras religiosas o con viudas. Sin embargo, a finales de los años 50' y principios de los 60', la figura que logró un hito con los vestidos negros fue la gran Audrey Hepburn de la mano de Hubert De Givenchy en su película: Breakfast At Tiffanys. 

Aunque ahora no se presentaba el mismo diseño del que hablaba Coco, el corte era por la rodilla y con pinzas en la cintura mostrando una figura mucho más sensual sobre las mujeres. Audrey y sus vestuarios también lograron un cambio en la cosmovisión femenina ya que encarnaba esa mujer independiente, cosmopolita, con estilo. Tal es así que en 1964 la muñeca Barbie utilizó por primera vez un vestido negro. 

Con esta década llegaba la liberación femenina, la lucha por los derechos de las mujeres y de los afroamericanos desde la política y las protestas sociales. Es así que por ejemplo el diseñador, Yves Saint Laurent se atrevió a "liberar los pezones antes de tiempo", aseguran desde Vogue. Pero a principios de los 80' volvió otro gran cambio para el vestido negro: los escotes y el rock and roll mezclado con aplicaciones y estampas. 

Pero no fue hasta 1990 que el vestido negro volvió a ser visto como una pieza de elegancia pero a la vez de rebeldía, esto teniendo en cuenta que las grandes figuras de la cultura pop de ese momento como Jennifer Aniston, Sarah Jessica Parker y hasta le realeza británica de la mano de Diana Spencer, llevaban un vestido negro.

Por supuesto que esto nos lleva directamente al Siglo XXI donde al leer el clima social muchos diseñadores optaron por sexualizar la prenda a través de escotes o cortes en diferentes lugares: en los muslos, las caderas, los hombros, etc. Y no solo eso sino que un poco más entrado el siglo, de la mano del clima de liberación e igualdad, los hombres también comenzaron a apropiarse del diseño en las alfombras rojas. Como hizo Billy Porter en la última entrega de los premios Oscar por Christian Siriano.