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Los analgésicos pueden hacer daño y ser adictivos

El dolor primario crónico suele tratarse con ibuprofeno, paracetamol o aspirinas pero prácticamente no hay evidencias de su efectividad.

Frente a cualquier molestia o dolor los argentinos toman y recomiendan fácilmente analgésicos de venta libre como el paracetamol, el ibuprofeno y la aspirina.

Sin embargo, científicos del Instituto Nacional de Excelencia en Salud y Atención (Nice) aseguran que hay “muy poca o ninguna evidencia” de que estos medicamentos utilizados para el dolor primario crónico hayan hecho alguna diferencia en la calidad de vida, el dolor o la angustia psicológica.

Incluso son potencialmente adictivos.

El primer borrador de la investigación publicado el lunes indica que de un tercio a la mitad de la población tiene dolor primario crónico, que consiste en dolor visceral, generalizado, músculo-esquelético y cefalea.

Pero la condición es difícil de identificar y los pacientes esperan un tratamiento rápido y efectivo. Ante esto, la mitad de ellos obtienen un diagnóstico de depresión.

En estos casos, lo que sí se aconseja es hacer ejercicios grupales supervisados, psicoterapia, acupuntura o prescribir antidepresivos.