icon

Fueron a detener al ex Presidente pero él mostró que es positivo covid-19

Para quedar en libertad, el senador Álvaro Uribe debe pagar una caución de 100 salarios mínimos colombianos. Es una póliza judicial que ordena la ley dentro del curso de un proceso, con el fin de garantizar que el procesado cumpla con lo dispuesto por el juez, en este caso la detención domiciliaria. Si no hay desacatos a la orden judicial, al final del proceso, la justicia debe reembolsarle al procesado la cifra íntegra. Pero resulta que a Uribe le ha dado positivo el hisopado que se hizo en su residencia, y mientras sus abogados apelan ante la Corte Suprema, él puede hacer una cuarentena.

Nunca más oportuno el hisopardo de Álvaro Uribe Vélez, para declararse en cuarentena.

El ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez se realizó una prueba en su finca y el resultado indicaría que contrajo covid-19, de acuerdo a la web de la revista Semana, que aclaró que es asintomático o sea que no tiene dolencias visibles provocadas por el nuevo coronavirus.

La Sala de Instrucción de la Corte Suprema que ordenó su detención está conformada por 6 magistrados. La decisión la tomaron en unanimidad los 5 hombres de la sala, unánimes. La magistrada Cristina Lombana fue apartada del caso. 

A los 68 años, Uribe es el 1er. Presidente de la historia de Colombia en prisión domiciliaria. 

Uribe se declara inocente pero lo interesante es que esto ocurre con Iván Duque, su discípulo, en el gobierno.

Es más: la Presidencia colombiana utilizó sus cuentas en redes sociales para intentar reivindicar a Uribe.

Uribe es investigado por decenas de delitos, la mayoría de los cuales tienen que ver con su vínculo posible con los ex paramilitares narcos, las Autodefensas, y la violación de derechos humanos.

La historia

Pero el caso que lo priva de la libertad empezó en septiembre de 2014, cuando, durante un debate en el Congreso, el senador Iván Cepeda, del partido de izquierda Polo Democrático Alternativo, acusó a Uribe de tener nexos con grupos paramilitares y narcotraficantes.

Él presentó varios testimonios de antiguos paramilitares.

Uribe demandó ante la Corte Suprema de Justicia a Cepeda, acusándolo de buscar en las prisiones colombianas a antiguos paramilitares como falsos testigos en su contra.

La Corte Suprema investigó el caso durante varios años. 

En 2018, la Corte rechazo las acusaciones contra Cepeda pero abrió una investigación formal contra Uribe por manipulación de testigos.

El caso cuenta con 42 testigos, muchos de ellos exparamilitares que se encuentran en prisión. 

Uno de ellos, Juan Guillermo Monsalve, testificó que en una hacienda de propiedad de la familia Uribe, en Antioquia, se planificaron unas matanzas luego ejecutadas por las Autodefensas.

Pero luego Monsalve escribió retractándose.

Sin embargo, más tarde dijo que su cambio de postura fue "bajo presión".

La estrategia

Y así apareció en escena Diego Cadena, uno de los abogados de Uribe: Monsalve y otros testigos aseguran que Cadena los presionó o pagó para modificar sus testimonios.

Monsalve asegura tener una grabación del momento en que el abogado de Uribe lo presionó.

Otros testigos han asegurado haber recibido dinero de Cadena, quien terminó reconociendo haber entregado "pequeñas ayudas" en dinero a algunos de los presos como "ayuda humanitaria".

Senador y Presidente entre 2002 y 2010, Uribe es la figura política más importante de la historia reciente de Colombia.

El penalista Jaime Granados, otro abogado de Uribe difundió un comunicado afirmando que su cliente nunca le autorizó al abogado Diego Cadena hacerle pagos de ningún tipo a testigos.

Es obvio que la estrategia consiste en que aparezca que Cadena hizo tareas por su cuenta.