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Desastre en Beirut, colapso de hospitales y mucho por investigar

La causa de las explosiones en Beirut (Líbano) no coincidieron de inmediato, pero altos funcionarios gubernamentales insistieron en que parecía que los materiales inflamables almacenados en un almacén en el área del puerto se habían incendiado. Una explosión inicial, más pequeña, aparentemente había provocado un incendio. Luego ocurrieron 2 explosiones secundarias, observándose una gran nube de hongo de humo rosa y amarillo sobre la ciudad. El número de víctimas aumentó durante la noche, con más de 70 muertos, informó Associated Press, y más de 3.000 heridos, según el Ministerio de Salud. Se trata de la mayor explosión en los últimos años, dijo el ministro de Información libanés, Manal Abdel Samad, y debe agregarse: en un muy convulsionado país.

Continúan apareciendo imágenes de la devastadora explosión en el puerto de Beirut que dejó más de 70 personas muertas y miles de heridos, pintando una imagen completa de la destrucción, aunque no arrojó luz sobre su causa.

La idea es una explosión de gran alcance, que las autoridades han rastreado hasta un alijo de nitrato de amonio explosivo de 2.750 toneladas en un almacén por el puerto (ciertamente no es un misil israelí, las autoridades libanesas e israelíes así como Hezbolá lo han subrayado).

Los mapas ayuda a tener una ubicación geográfica para el accidente.

El gobernador de Beirut, Marwan Abboud, comparó la explosión con los bombardeos nucleares de Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945. Se dijo que los hospitales en Beirut colapsaron en su capacidad. Según los informes, la explosión se escuchó tan hasta en la isla de Chipre, a unas 150 millas (241 Km.) del puerto de Beirut.

A pesar de las explicaciones proporcionadas por las autoridades libanesas, el presidente estadounidense, Donald Trump, se sintió obligado a opinar sobre el incidente durante una conferencia de prensa, sugiriendo, "basado en la explosión", que fue un "ataque, fue una bomba".

El Presidente Trump decantó, entonces, por la hipótesis de un "ataque", citando a funcionarios militares estadounidenses que "parecen creer" que la explosión no fue accidental, a pesar de los informes generalizados de que fue un accidente en un almacén de productos químicos en el puerto. 

Quedó en evidencia que el Líbano, en profunda crisis que incluye un 'default' financiero y un colapso económico importante, no está en condiciones de enfrentar otro desastre. Al menos 2 hospitales resultaron gravemente dañados por las explosiones, y las imágenes de televisión mostraron que el personal evacuaba pacientes a hospitales alternativos que estaban inundados, en la oscuridad, porque la ciudad no tenía electricidad (los cortes de energía han comenzado hace semanas). 

Las explosiones coinciden con las crecientes tensiones entre Israel y la milicia chiíta libanesa Hezbolá, que mantiene una instalación en el puerto y ha sido acusada durante mucho tiempo por funcionarios estadounidenses de usarla para contrabandear armas al país. 

El incidente sigue a una serie de explosiones misteriosas en sitios de almacenamiento de armas de la milicia chiíta en Irak en 2019, de las que funcionarios iraquíes e israelíes han dicho que Israel fue responsable, y más recientemente una serie de explosiones en sitios militares y lugares sensibles en Irán, atribuidos a la inteligencia israelí.

Aunque los rumores y la especulación abundaron en las redes sociales después de la explosión, tanto el ejército israelí como el grupo Hezbolá han negado cualquier participación.

Los funcionarios libaneses han descartado las sugerencias de un ataque con cohetes desde Israel. 

El jefe de la Dirección General de Seguridad, Abbas Ibrahim, dijo que un "incidente" en un depósito químico desencadenó la explosión, lo que sugiere que fue un accidente.

Unas 2.750 toneladas de nitrato de amonio, una sustancia química comúnmente utilizada en fertilizantes, pero también en explosivos, se almacenaban de manera inadecuada en el almacén del puerto desde 2014, dijo el presidente Michel Aoun en un tweet, calificándolo de "inaceptable" y prometió que los responsables enfrentarían las "penas más severas".

Grandes extensiones de la capital libanesa fueron dañadas por la explosión, incluidas las oficinas del 1er. ministro Hassan Diab. Cuando Diab recogió los escombros en su oficina de Beirut, prometió que los responsables "pagarían el precio".

Diab afirmó por TV: "Le prometo que esta catástrofe no pasará sin responsabilidad", y agregó que "los responsables pagarán el precio".

Diab no insinuó que la explosión fuese un ataque militar o terrorista pero sí confirmó las anteriores sospechas sobre ese almacén con productos químicos explosivos.

“Te prometo que esta catástrofe no pasará sin responsabilidad. ... Los responsables pagarán el precio”, dijo Diab. "Se anunciarán los hechos sobre este peligroso almacén que ha estado allí desde 2014 y no me adelantaré a las investigaciones".

El ministro de Defensa israelí, Benny Gantz, y el ministro de Relaciones Exteriores, Gabi Ashkenazi, ofrecieron al gobierno libanés asistencia médica y humanitaria, así como asistencia de emergencia inmediata, a través de intermediarios internacionales porque Israel y el Líbano están en estado de guerra y no tienen contacto oficial.

En un comunicado que ofreció sus condolencias a las familias de los muertos y heridos, Hezbolá no atribuyó la culpa. Calificó el incidente como una "gran tragedia nacional" e instó a los libaneses a unirse para superar la terrible experiencia.

El Director de Aduanas del Líbano, Badri Daher, dijo a los medios locales que un almacén que contenía nitrato de sodio había explotado, pero no descartó la posibilidad de que otro almacén que contenga fuegos artificiales se haya incendiado primero.

El ministro del Interior, Mohammed Fahmi, dijo que parecía que el incidente fue provocado por las reservas de nitrato de amonio.

El director de Seguridad General del Líbano, Abbas Ibrahim, mencionó 2.750 toneladas de nitrato de amonio, fertilizante con alto contenido de nitrógeno.