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Corea del Norte como golpe KO de Trump

En Washington DC los republicanos buscan un golpe de KO porque reconocen que Donald Trump está abajo en las encuestas. Es el boxeador que llega al final del combate, sabe que en el puntaje de los jueces está perdiendo y necesita la definición favorable por la vía rápido. ¿Qué le puede dar el triunfo? Algunos dicen que eliminando el plan nuclear de Corea del Norte. Ahora bien, ¿cómo hacerlo sin que China intervenga, el país del que vive Corea del Norte?

Febrero 2019, un encuentro en Hanoi (Vietnam), donde USA no logró sus objetivos pero redujo las tensiones.

Kim Jong-un y Xi Jinping y sus esposas, en Beijing.

Hace casi 18 meses en Hanoi, Donald Trump intentó poner fin al programa de armas nucleares de Pyongyang, y fracasó.

Ahora, Trump intenta reflotar aquella negociación de febrero 2019 en Vietnam con Kim Jong-un, explicó el diario South China Morning Post en una muy completa investigación. 

Aquella vez, la Administración Trump no admitió la frustración y dijo que las conversaciones habían reducido la amenaza de conflicto.

Ahora, con fecha 16/07 para ser precisos, la revista The American Conservative informó que la Casa Blanca intenta que Corea del Norte regrese a la mesa de negociaciones.

La idea es buscar una sorpresa para octubre, una estrategia frecuente en USA que ensayan los oficialismos para obtener el apoyo público justo antes de que los votantes vayan a las urnas.

En esa ocasión, Trump lo necesita tal como no lo precisó Barack Obama en su reelección. Ni siquiera Bill Clinton ni George W. Bush.

El artículo periodístico, que firmó Harry Kazianis, director senior de Estudios Coreanos en el Centro para el Interés Nacional en Washington DC, citando a varios asesores senior no identificados de la Casa Blanca, dijo que hubo complicaciones con Beijing.

El disparador de la información, entonces, es Kazianis desde The American Conservative (TAC).

(El conservador estadounidense), revista bimensual estadounidense fundada en 2002 por Scott McConnell, Pat Buchanan y Taki Theodoracopulos. 

TAC representa una voz neoconservadora, ligada a los paleolibertarios y los libertarios conservadores.

El paleolibertarismo es una corriente del libertarismo desarrollada por los teóricos anarcocapitalistas Murray Rothbard y Lew Rockwell, que combina valores culturales y filosofía social conservadora con una oposición libertaria a la intervención del gobierno.  

El conservadurismo libertario aboga por la mayor libertad económica posible y la menor regulación posible de la vida social por parte del gobierno, y un teórico relevante es Hans-Hermann Hoppe, en su ensayo 'Un libertarismo realista es un libertarismo de derecha'. 

Beijing es clave

No es posible desconocer que el principal socio comercial de Corea del Norte, China, es una influencia decisiva sobre el liderazgo de Kim Jong-un, en especial porque el país está bajo sanciones de Naciones Unidas por su programa nuclear no convencional ni auditable (en definitiva, igual que el de Israel, que sin embargo no tiene sanciones de ONU). 

En su testimonio ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, describió al Partido Comunista Chino como la "amenaza central de nuestro tiempo".

Por esto Kazianis dijo en una entrevista: "Hay personas en la Administración Trump que concluyen que no se puede contener el ascenso de China ni el programa nuclear de Corea del Norte, y China es el pez más grande para freír".

Lindsey Ford, directora de asuntos de seguridad política en el Asia Society Policy Institute, dijo que sin la aprobación de Beijing no veía un camino a seguir.

"Es imposible ver un proceso sostenible y significativo con Corea del Norte donde China no juega un papel importante", dijo Lindsey.

China tiene una frontera de 1.400 km (870 millas) con Corea del Norte y es el único país con un tratado de cooperación y ayuda mutua con Pyongyang. Las tropas de las dos naciones lucharon codo con codo en la guerra de Corea (1950-1953).

John Bolton, ex asesor de seguridad nacional de Trump, escribió en sus memorias que la estrategia de Trump para las elecciones presidenciales de 2020 podría implicar una sorpresa en octubre con un acuerdo de desnuclearización con Corea del Norte.

"Si el Presidente percibiría que se encuentra en serios problemas, otra reunión con su amigo Kim Jong-un podría verse como algo que podria reordenar todo", dijo en una conferencia de prensa el 02/07.

Trump se dirigió a Kim en un tuit en noviembre 2019, diciéndole "debe actuar rápidamente, hacer el trato", insinuando una nueva reunión. Firmó con: "¡Hasta pronto!".

Pero luego llegó la pandemia de COVID-19, que ha matado a más de 670.000 personas en todo el mundo y ha causado una gran interrupción en la economía global. 

También eclipsó el acuerdo comercial Fase 1 entre Beijing y Washington DC en ener 2020, que Trump describió como "uno de los mejores acuerdos comerciales de la historia".

Anticipándose a los planes de Trump, el viceministro de Asuntos Exteriores de Corea del Norte, Choe Son-hui, dijo el 04/07 que Pyongyang no quería participar en los juegos políticos de USA.

"No sentimos la necesidad de sentarnos cara a cara con USA porque considera que el diálogo con RPDC es sólo una herramienta para lidiar [con] su crisis política", dijo utilizando la forma abreviada del nombre oficial del país, República Popular Democrática de Corea.

La disyuntiva

Sin embargo, Cheng Xiaohe, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Renmin, en Beijing, dijo que Corea del Norte se encuentra en una disyuntiva: "No puede convertir a un vecino tan poderoso en un enemigo (por China), pero si no mejora las relaciones con USA no tiene esperanza de deshacerse de las sanciones de la ONU y de que USA asfixia su economía".

Ma Sang-yoon, profesora de relaciones internacionales de la Universidad Católica de Corea en Seúl, dijo: "Corea del Norte sigue teniendo valor para los chinos como zona de contención, por lo que los norcoreanos podrían tratar de explotar esto, especialmente en el contexto de una competencia y rivalidad intensificada entre USA y China", dijo.

Susan Thornton, ex subsecretaria de Estado en funciones para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, estuvo de acuerdo: las hostilidades entre USA y China le darían a Corea del Norte más espacio diplomático para maniobrar, lo que dificultaría que USA y sus aliados regionales obtengan concesiones del régimen de Kim en relación con su programa nuclear.

Chung Kuyoun, profesor del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Kangwon, en Gangwon-do, Corea del Sur, dijo que Kim podría entregarle a Trump una sorpresa de octubre de otro tipo, al realizar pruebas de misiles.

"En el corto plazo habrá provocaciones de Corea del Norte", dijo. "Es un comportamiento bien conocido que utilizan para obtener influencia sobre los países regionales y los aliados de USA".