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Panes y facturas se quedan fríos: La gente ya no los mira, los hace en casa

El coronavirus, la pandemia y la cuarentena, hicieron que los compradores tomaran la masa con sus propias manos e hicieran pan en casa. Aunque era algo que se veía venir por la crisis agravada en estos últimos meses, los panaderos están preocupados. Por otro lado, miremos lo que cuestan. En detalle cuánto han aumentado de precio en lo que va de la pandemia.

El sector panadero está preocupado. Las ventas han bajado bastante porque la gente hace el pan en su casa, un efecto pandemia. Foto: Insalta

La pandemia cambió hábitos. Bien sea para no salir de casa o por la crisis del bolsillo,  las  personas comenzaron a hacer su propio pan. Era algo que se veía venir, y en el sector lo comprenden, aunque no dejan de alarmarse por la caída de las ventas.

 "Es comprensible que la gente amase su propio pan, porque no alcanza el dinero (...) o dejan de lado las facturas para priorizar otras necesidades", indicó Emilio Majori, vicepresidente de la Federación Industrial Panaderil Bonaerense, al medio Crónica.

Aunque, aseveró que es un momento bastante complejo. Calcula que -por ejemplo- en provincia de Buenos Aires las ventas de pan han caído de entre 50% a 60% y en cuanto a las facturas, los niveles han bajado al menos 70% desde que apareció la pandemia.

Ahora bien, según ese medio, el precio de una docena de facturas -en el conurbano- oscila entre 150 y 220 pesos.

Pero, ¿cuánto cuestan en Ciudad?

Veamos, el relevamiento "Precios medios de productos alimenticios (pesos) Ciudad de Buenos Aires (junio 2020)" que mide el Gobierno porteño, 

Pan francés tipo flauta, por kilo: 

$123,02 (marzo)            

$123,98 (abril)            

$126,21 (mayo)           

$127,77 (junio)

Facturas, 12 unidades:  

$210,26  (marzo)           

$217,35 (abril)            

$214,74 (mayo)           

$221,13 (junio)

En tanto, en junio 2019, el kilo de pan francés costaba: $91,92 y  12 facturas se vendían por $149,50.

Quizá los precios tengan mucho que ver con el nuevo comportamiento del consumidor, marcado por la crisis agravada por la pandemia.

No obstante, no olvidemos la otra cara de la moneda.

Ya en marzo, tras el comienzo de la cuarentena, lo advertía el sector panadero. Gastón Mora, el presidente del Centro de Panaderos de Avellaneda, indicó al medio Ámbito Financiero: “Si bien sabemos que el pan es un alimento de primera necesidad, la situación en el sector es gravísima”. Ahora es peor.