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Madonna en Instagram es el caso más reciente de conspiranoicos en acción

Tiempos difíciles, donde la elucubración más antojadiza encuentra sustento. Los medios de comunicación son puestos a prueba a diario. Aquí un ejemplo de lo que sucede:

Muchos hablan de la conspiranoia de Madonna pero en las encuestas es notable la cantidad de gente que, por ejemplo, relaciona a Bill Gates con covid-19 o a George Soros o que es una invención de los gobiernos.

Un afiche de QAnon en un acto de Donald Trump: los conspiranoicos en la política electoral.

Judy Mikovits, uno de los personajes más influyentes hoy día en la comunidad conspiranoica global, y bestseller en USA.

Instagram ha eliminado una publicación de la estrella del pop Madonna por compartir con sus 15 millones de seguidores un video del discurso de una polémica doctora, Stella Immanuel, que defiende la hidroxicloroquina como cura del coronavirus y asegura que la vacuna ya existe pero se oculta a la población, toda información considerada falsa sobre el tratamiento contra el Covid-19.

"La verdad nos hará libres. Pero algunas personas no quieren escuchar la verdad", afirmó el texto de Madonna, quien superó tiempo atrás su propio positivo de Covid-19. "Especialmente aquellos en el poder que prefieren ganar dinero con la larga búsqueda de la vacuna. La cual ha sido probada y está disponible desde hace meses. Ellos prefieren que el miedo tome el control y permitir que los ricos se hagan más ricos y los pobres y enfermos se pongan aún más enfermos", agregó.

En el vídeo, la Dra. Immanuel, médica de Houston (Texas), afirmaba a un grupo llamado America Frontline's Doctors (Médicos de Primera Línea de Estados Unidos), a las puertas del edificio de la Corte Suprema en Washington DC, tener comprobado que la cloroquina cura el coronavirus, después de haber tratado a 350 pacientes de COVID-19 con este medicamento.

Lo primero que hizo Instagram fue 'blurear' el vídeo y ponerle un subtítulo advirtiendo de que el contenido era “información falsa”. 

Además, Instagram llevaba a los usuarios a una página que desacreditaba las afirmaciones del vídeo y aclaraba que actualmente no existe una vacuna contra el coronavirus. Al mismo tiempo, limitó la difusión de la publicación de Madonna en su plataforma.

Horas después, Instagram eliminó directamente la publicación "por hacer afirmaciones falsas sobre curas y métodos de prevención para Covid-19", explicó Raki Wane, portavoz de la plataforma en las redes sociales.

La cantante Annie Lennox le escribió indignada a Madonna: “¡Esto es una locura total! No puedo creer que estés respaldando esta charlatanería peligrosa. Esperemos que tu cuenta haya sido hackeada y que estés a punto de explicarlo".

El vídeo que compartió Madonna es el mismo que compartió Donald Trump Jr. en Twitter, motivo por el cual se le suspendió la cuenta durante 12 horas. 

El caso QAnon

Tanto Twitter como Facebook ya habían eliminado este vídeo de sus plataformas anteriormente, con el mismo argumento que Instagram: era desinformación.

El evento America's Frontline Doctors fue organizado por un grupo llamado Tea Party Patriots Action, difundida por la web de ideología conservadora Breitbart, muy partidaria de Donald Trump. 

En marzo, Madonna se había referido al covid-19 como "el gran ecualizador", un presunto mecanismo natural que nos iguala a todos en el planeta.

Lo hizo en un post, ya eliminado, en el que aparecía en una bañera llena de pétalos, diciendoe: "Lo terrible de esto es que nos ha hecho iguales a todos de muchas maneras, y lo maravilloso es que nos ha hecho a todos iguales de muchas maneras".

El caso de Madonna es el más reciente de conspiranoicos en acción, en el marco de la pandemia.

Twitter asegura que ha eliminado más de 7.000 cuentas asociadas a QAnon, un grupo de extrema derecha simpatizante de Donald Trump que promueve teorías conspiranoicas, y que llegó a tener vinculadas a más de 150.000 cuentas. Es la acción hasta ahora más agresiva y de mayor alcance contra grupos conspiranoicos realizada en cualquier plataforma de redes sociales.

Las nuevas medidas contra QAnon se enmarcan en los esfuerzos de Twitter para controlar el contenido que puede provocar daños fuera de línea. 

Los seguidores de QAnon creen que hay una guerra secreta contra Donald Trump supuestamente promovida por círculos internos del Estado, el “deep state”. Entre los objetivos que promueve QAnon está el de vincular el Partido Demócrata con una red de pederastia. 

Los seguidores de QAnon aseguran que siguen las pistas que comparte un misterioso personaje, llamado “Q”, que supuestamente sería un alto miembro del gobierno con acceso a información clasificada.

De hecho, la letra Q se ha convertido en el símbolo de este grupo que ha ido ganando presencia en redes sociales, no solo Twitter sino también Facebook o incluso Tik Tok.

En diversas ocasiones, el presidente Trump ha retuiteado contenidos relacionadas con QAnon. Y en las manifestaciones del Presidente han aparecido algunas personas con camisetas y carteles con imágenes de QAnon. 

Las teorías de la conspiración florecen en tiempos de paranoia, incertidumbre y miedo. 

Los investigadores de la Universidad de Oxford se han mostrado “sorprendidos” al descubrir que creencias incomprobables o bien disparatadas están mucho más extendidas de lo que se podía imaginar.

Judy Mikovits

Según el estudio -que entrevistó a más 2.500 personas en Inglaterra- el 15% estuvo de acuerdo “moderadamente” o “completamente” en que el coronavirus es un engaño, el 38% considera que ha sido creado por el hombre, el 26% que es un intento deliberado de “reducir el tamaño de la población mundial”; el 39% cree que el Gobierno está engañando a la ciudadanía sobre la causa de la pandemia y el 44% está preparado para creer que los “principales medios de comunicación” nos están “alimentando deliberadamente con información errónea sobre el virus y el confinamiento”.

Según el diario británico The Telegraph, una de las grandes gurús para los conspiracionistas es Judy Mikovits, ex directora del Instituto Whittemore Peterson (WPI), un centro de investigación privado en Nevada (USA) del que ella fue despedida tras una polémica publicación. 

Ahora Mikovits es protagonista del documental “Plandemic”, donde afirma que el virus se originó en el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de USA, afirma que el covid- 19 es un “catarro fuerte” y que el uso de mascarillas o tapabocas es contraproducente. 

Ella ha publicado el libro “Plague of Corruption: Restoring Faith in the Promise of Science” (Plaga de corrupción: restaurar la fe en la promesa de la ciencia), que ha sido N°1 en la lista de bestsellers de Amazon y N°2 en la lista del The New York Times.

El documental ha corrido como pólvora gracias a QAnon. En 2019, el FBI consideró a QAnon en un documento donde lo identificaba como posible amenaza terrorista.

Las teorías de Mikovits y otra han sido difundidas por un canal independiente británico llamado 'London Real', fundado en 2011 como un podcast por un ex banquero estadounidense llamado Brian Rose, “como antídoto”, como él lo describe, “a los efectos entumecedores de los principales medios de comunicación”.

Un par de semanas atrás, Celia Maza, desde Londres, explicó a la web española El Confidencial, acerca de 'London Real': 

"La plataforma, que opera desde estudios en Shoreditch (Londres), está dando especial protagonismo estos días a David Icke, quien se presenta como hijo de Dios y defiende que hay una “una raza de depredadores reptiles pedófilos satanistas que toman forma humana y ocupan posiciones de poder global, que convertirán a la humanidad en una raza esclava”. Su canal oficial de YouTube, con alrededor de 900.000 suscriptores, fue eliminado el pasado mes de mayo debido a una “violación continua” de sus políticas sobre la transmisión de información sobre el covid-19. Facebook también ha eliminado su página oficial. Sus afirmaciones incluyen que Bill Gates ha “comprado todo el sistema médico global” y que la vacuna contra el coronavirus será un “chip de nanotecnología” que “transformará a todos en humanos biológicos sintéticos sin capacidad para procrear”.