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La piña más fuerte para la UE: La caída en el turismo y el sentimiento del viajero

El turismo desarrolla un papel fundamental para la economía de muchos países de Europa y la pandemia de coronavirus ha golpeado directamente a este sector. España por ejemplo está sufriendo la prohibición del Reino Unido. También la recomendación negativa del gobierno alemán con respecto a los viajeros del país que buscan destino español. Pero ¿qué sienten los viajeros?

El sector turístico europeo es uno de los que más está sintiendo la presencia del Covid-19 en la zona.

En el período enero-mayo de 2020 los viajes a Europa cayeron un 88,6% con respecto al año anterior en una muestra de que el turismo es el sector que más daño está sintiendo en la pandemia de Covid-19. Los datos sugieren que las pérdidas rondan los 21 billones de euros.


Una encuesta de euronews mostró que el gran problema en este momento no es la reapertura de los lugares a vacacionar sino el miedo que los viajeros sienten con respecto al coronavirus y los descuidos a los que un viaje te lleva.

Según la misma encuesta, los alemanes no están de acuerdo con el sentimiento nacionalista del cierre de fronteras, sin embargo seis de cada diez alemanes no están dispuestos a viajar del norte al sur de Europa debido a la gran cantidad de casos que hay en esa parte de la eurozona. 

A pesar de las reaperturas con respecto al turismo, los europeos tienen temor de llevar a cabo viajes en donde podrían contagiarse de coronavirus. El miedo a viajar es el peor indicador ya que contra eso hay poco que pueda hacerse. Hasta que una vacuna contra el Covid-19 no tranquilice a los habitantes de la UE y del resto del mundo, será muy difícil que el sector turístico pueda volver a brillar con números anteriores a la pandemia. 

Mientras tanto los locales de los lugares a donde las personas van generalmente a vacacionar, seguirán con escasos ingresos. Los hoteles, las aerolíneas, y por supuesto las pequeñas empresas que viven de los turistas intentarán soportar pero las pérdidas ya son gigantescas. 

La posibilidad de una segunda ola de casos en Europa amenaza con el turismo y muestra la vulnerabilidad del mismo.