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Comprueban que el covid-19 no se diseñó en un laboratorio

El origen del coronavirus Sars-CoV-2  sigue siendo un misterio. Pero los estudios realizados por científicos de todo el mundo, incluyendo los del gobierno estadounidense en la FDA, han arrojado muchas pruebas contra la teoría de la conspiración de que la cepa fue creada por el hombre, la acusación de Donald Trump contra Xi Jinping.

La revista 'Science envió a Shi una serie de preguntas hace 2 meses, pero solo recibió su respuesta el 15 de julio. Su larga declaración fue publicada en la revista el sábado 25/07. Shi escribió que ella y sus colegas no sabían de la existencia del virus hasta que comenzaron a investigar una nueva enfermedad misteriosa que había surgido en Wuhan en diciembre 2019.

La revista 'Science envió a Shi una serie de preguntas hace 2 meses, pero solo recibió su respuesta el 15 de julio. Su larga declaración fue publicada en la revista el sábado 25/07. Shi escribió que ella y sus colegas no sabían de la existencia del virus hasta que comenzaron a investigar una nueva enfermedad misteriosa que había surgido en Wuhan en diciembre 2019.

Funcionarios del gobierno de USA, incluidos el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Mike Pompeo, han promovido una teoría de que el brote de Covid-19 pudo haber comenzado en un laboratorio en Wuhan, China, donde los científicos estudiaron el virus del murciélago raTG13. Se sugiere que el coronavirus puede haberse separado de sus parientes murciélagos, hace años o incluso décadas. Sin embargo, qué sucedió entre entonces y la actual pandemia global, es un 'eslabón perdido'. Lo cierto es que la propia FDA refuta la idea del coronavirus creado en laboratorio.

El virus raTG13, encontrado en el estiércol de 'murciélagos de herradura' en una cueva en el suroeste de China, es el primo más cercano conocido del nuevo coronavirus: más del 96% de similitud en los genes. 

En el Laboratorio de Enfermedades Virales Transmitidas por Vectores, de la Administración de Drogas y Alimentos de USA (FDA) en Maryland, el Dr. Tony Wang y sus colegas realizaron un experimento para conocer qué pasaría con raTG13 si recibiera un 'pico' o proteína similar al de Sars-CoV-2.

Wang decidió probar la posibilidad de que un laboratorio haya sido el origen del nuevo coronavirus. Así, él generó un PRRA, que es un injerto de 4 aminoácidos en el genoma del coronavirus, capaz de causar un pequeño pero importante cambio de estructura en la proteína espiga. 

En la nueva estructura, la 'espiga' pudo separarse más fácilmente, permitiendo que la envoltura viral se fusionara de forma más eficiente con la membrana celular humana.

Wang y sus colegas crearon un pseudovirus a partir de la 'proteína espiga' del coronavirus del murciélago y el injerto de PRRA. Un pseudovirus es un virus modificado que puede infectar células, pero es más seguro de manejar que un virus real porque se replica 1 sola vez. ¿Podría este pseudovirus demostrar que todo comenzó en un laboratorio?

La nueva 'proteína espiga' se dividió más fácilmente. Sin embargo, fue negativa la capacidad del pseudovirus para ingresar a una 'célula huésped'. Los investigadores de la FDA lo probaron en células de diferentes 'huéspedes potenciales', incluidos murciélagos y pangolines, y los resultados fueron los mismos.

En las células pulmonares humanas, por ejemplo, la capacidad de infección se redujo cientos de veces en comparación con las que tienen proteínas de virus de murciélago natural, según su artículo publicado en biorxiv.org/ 

El estudio de la FDA encontró una pista que podría ayudar a acercar la respuesta un paso más. 

Entre todos los animales en los que se probó, sólo en ratones el injerto de PRRA podría haber aumentado la capacidad del virus murciélago para infectar células. El descubrimiento planteó la posibilidad de que los ratones pudieran haber sido un huésped intermedio.

Sin embargo, muchos estudios, incluido el de la FDA, descubrieron que el coronavirus humano, a pesar de poder infectar a muchos animales, no podía infectar a los ratones.

Los investigadores del gobierno estadounidense aún no han encontrado una explicación para esos resultados aparentemente conflictivos, pero coincidieron con el consenso de la comunidad mundial de investigadores de que el virus podría haber existido mucho antes de que se detectara en China a fines de diciembre.

Revista 'Science'

Shi Zhengli, quien dirige el Centro de Enfermedades Infecciosas Emergentes en el Instituto de Virología de Wuhan, apodada la "mujer murciélago" de China por su investigación sobre los coronavirus en los mamíferos, le dijo a la revista Science que las investigaciones descartaron la posibilidad de que el virus se haya escapado del laboratorio.

Negó que ella o los miembros de su equipo hubieran estado en contacto con el virus Sars-CoV-2 antes de que fuera detectado en Wuhan a fines de 2019, y dijo: "La afirmación del presidente Donald Trump de que Sars-CoV-2 se filtró de nuestro Instituto, contradice totalmente los hechos. Pone en peligro y afecta nuestro trabajo académico y nuestra vida personal. Nos debe una disculpa."

Shi Zhengli descartó los rumores de que un miembro infectado de su equipo había desencadenado la pandemia. Ella afirmó que no está segura de dónde proviene el virus, pero se hizo eco de los estudios recientes acerca del mercado de mariscos de Huanan, con el que muchos de los primeros pacientes tienen vínculos.

"Detectamos ácidos nucleicos Sars-CoV-2 en muestras ambientales de fuentes tales como manijas de puertas enrollables, el suelo y las aguas residuales en ese mercado, pero no detectamos ningún ácido nucleico Sars-CoV-2 en muestras de animales congelados", dijo ella. 

Shi condenó la decisión de los Institutos Nacionales de Salud de USA de dejar de financiar su investigación conjunta con la Alianza EcoHealth, con sede en Nueva York.
Shi y el jefe de la Alianza, Peter Daszak, habían estudiado cómo los coronavirus se mueven de murciélagos a humanos.

"No entendemos el recorte de los fondos para nuestro proyecto y sentimos que es absolutamente absurdo", dijo ella.

Trump y otros funcionarios han promovido una teoría de que el virus escapó accidentalmente del laboratorio, aunque nunca ofrecieron evidencia.

El laboratorio de alta seguridad de Shi, el Centro de Enfermedades Infecciosas Emergentes de la Academia de Ciencias de China, se convirtió en el blanco de la especulación debido a su ubicación en Wuhan.