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Detenido otra vez Markus Braun el CEO de Wirecard

La justicia alemana anunció la detención del exjefe de Wirecard, Markus Braun, y de 2 de sus directores, como parte del escándalo de presunto fraude contable de esta empresa de pagos en línea. "La amplia investigación de la Fiscalía de Múnich demostró que los cargos contra los acusados se han extendido considerablemente", declaró un portavoz de la fiscalía. También fue detenido otro sospechoso, identificado como director ejecutivo de Cardsystems Middle East FZ-LLC, una filial de Wirecard en Dubai. Wirecard, una empresa que cotizaba en la bolsa de Fráncfort y que se declaró en quiebra el mes pasado, es sospechosa de haber inflado sus cuentas con fondos ficticios en Filipinas por un monto de 1.900 millones de euros. Los responsables de la empresa comenzaron hace más de un lustro a inflar su balanza contable y su facturación, inventándose para ello ingresos que nunca existieron y que se encontraban teóricamente depositados en dos fondos ficticios de Filipinas. El objetivo habría sido presentar a la empresa como más sólida y atractiva de lo que realmente era para atraer a inversores y nuevos clientes. 

Markus Braun es un inversor tecnológico austriaco y emprendedor digital. Desde enero de 2002 hasta junio de 2020, fue CEO y CTO de Wirecard AG. Graduado de la Universidad Técnica de Viena con un título en informática comercial, obtuvo un doctorado en Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad de Viena en 2000. Entre 1998 y 2001, trabajó con KPMG Consulting AG en Munich. Entonces él se unió al consejo de administración de Wirecard AG y se convirtió en CEO y CTO de una de las plataformas digitales más grandes del mundo en el área de comercio financiero, una de las 30 empresas más valiosas de Alemania en el mercado bursátil alemán (DAX) y clasificada entre las "100 empresas de crecimiento más innovadoras del mundo" por la revista Forbes.

El ex presidente ejecutivo de Wirecard, Markus Braun, ha sido acusado por los fiscales de Munich de cometer un fraude de varios años y arrestado por segunda vez luego del colapso en junio del grupo de pagos alemán.

Los fiscales ahora sospechan que el fraude contable de Wirecard comenzó ya en 2015, cuando Braun y otros sospechosos supuestamente acordaron inflar los ingresos de Wirecard en un intento de engañar a los inversores.

Alguna vez abanderado del sector tecnológico de Alemania, Wirecard colapsó el mes pasado después de reconocer un fraude contable de varios años y advertir que los € 1.900 millones de efectivo en sus libros probablemente "no existían".

Los investigadores han ampliado su investigación sobre la caída de la compañía para incluir a otros ex ejecutivos, dijeron los fiscales durante una conferencia de prensa el miércoles.

En junio de 2020, Braun renunció como CEO después de que se descubriera que faltaban más de US$ 2.000 millones en las cuentas de la compañía. 

El 22/06, Braun fue detenido por la policía alemana "bajo sospecha de fraude contable y manipulación del mercado" después de haberse entregado. 

El 23 /06, fue puesto en libertad bajo fianza, fijado en 5 millones de euros (US$ 5,7 millones) 

El  22/07 in juez de Munich revocó la fianza de 5 millones de euros de Braun después de que se amplió la investigación contra el ex presidente ejecutivo y otros ex ejecutivos de Wirecard.

El ex jefe de finanzas de Wirecard, Burkhard Ley, y el jefe de contabilidad del grupo, Stephan von Erffa, también fueron detenidos, dijo una portavoz de la fiscalía de Munich.

Los nuevos arrestos significan que cuatro empleados de Wirecard han sido detenidos por las autoridades alemanas. A principios de este mes, Oliver Bellenhaus, jefe de una filial de Wirecard con sede en Dubai en el centro del fraude, se reportó a los fiscales de Munich. Un abogado de Bellenhaus dijo la semana pasada que Bellenhaus "enfrentaba su responsabilidad individual, a diferencia de otros".

Jan Marsalek, el ex jefe de operaciones, es buscado bajo una orden de arresto internacional. Braun previamente ha negado haber actuado mal.

Los fiscales dicen que los bancos y otros inversores en los años siguientes destinaron 3.200 millones de euros a Wirecard. "Debido a la insolvencia de Wirecard, esos fondos probablemente se pierdan", dijo la portavoz. "En los interrogatorios, se nos habló de un sistema estrictamente jerárquico que fue moldeado por un espíritu de cuerpo y promesas de lealtad al director ejecutivo como líder".

Los fiscales dijeron que un sospechoso se había convertido en un testigo principal y que la cooperación de esta persona había ayudado a avanzar significativamente en la investigación.