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Argentina lidera la región con 2 de cada 3 hogares cubiertos por el IFE

Un análisis de la Universidad Nacional de Avellaneda arrojó que, el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) es la política de transferencias directas a hogares más importante de la región, para mitigar los efectos de la pandemia. Así se posiciona Argentina con una cobertura del 66,2% de los hogares, muy por encima -por ejemplo- de Brasil, con una cobertura de 23,5%.

Datos del análisis realizado por la Universidad Nacional de Avellaneda.

Veamos las conclusiones del informe realizado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda, específicamente en lo que respecta a las políticas de transferencias directas a hogares en la región.


Comparación regional:

Las políticas de transferencia directa fueron muy comunes en la región latinoamericana, principalmente, porque la mayoría de los países comparten los rasgos de informalidad y altas

tasas de desocupación que limitan el alcance de las políticas de protección del empleo y la producción.

 En esta línea, cada país tuvo su experiencia similar al IFE de Argentina. Sin embargo, luego de un exhaustivo análisis, se observó que la política implementada en Argentina resultó ser la de mayor índice de cobertura, alcanzando a un 66,2% de los hogares, e implicando el mayor esfuerzo fiscal, en relación al PIB (1,07%).

 El diseño del IFE combinó, un monto relativamente alto en la región (cerca de 140 dólares) representando casi el 60% del salario mínimo, con un alto grado de cobertura, y con la extensión de 3 pagos, hasta el momento.


En cuanto al IFE se observa que:

El 73% de los hogares que percibieron el ingreso por otros motivos no relacionados al cobro de la AUH. De este universo, 4,1 millones son hogares unipersonales, mientras que, 2,3 millones son hogares habitados por 2 o más personas.

Dentro de los hogares unipersonales, se registra una alta cantidad de jóvenes de entre 18 y 35 años, cercana a 2,8 millones de personas con estas características.

 A su vez, cabe destacar que el IFE contribuyó a reducir las brechas de género en ingresos en el país, ya que, dadas las condiciones de acceso, el 55% de los beneficiarios asignados fueron mujeres.

 El tercer pago del IFE implica un incremento en los recursos transferidos desde el Estado Nacional hacia las provincias. El carácter “federal” del IFE queda reflejado en que las transferencias tienen mayor peso sobre el presupuesto en las provincias que presentan indicadores socio-económicos más rezagados, especialmente la región NOA y NEA.