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Más de 7.000 violaciones sexuales por año en el Ejército estadounidense

Vanessa Guillén, soldada estadounidense destinada en Fort Hood (Texas) estaba por contraer matrimonio en noviembre 2021. Pero ella fue asesinada el 22/04 a golpes de martillo, aparentemente por un compañero soldado, Aaron David Robinson, cuya novia, Cecily Aguilar de Killeen, ayudó a desmembrar, quemar y enterrar el cuerpo de Guillén a 32 kilómetros de la base. Los restos de Guillén fueron encontrados cerca del río Leon en el condado de Bell a fines de junio, casi 4 meses después de la última vez que se supo de ella mientras trabajaba en una sala de armas en Fort Hood. Robinson se suicido el 01/07 cuando las autoridades locales lo acusaron. Aguilar fue acusada en un tribunal federal de conspiración para manipular pruebas. Pero el relato oficial de cómo murió Guillén sigue lleno de agujeros que los investigadores se niegan a aclarar, denunció la abogada de la familia Guillén, Natalie Khawam. 

Vanessa Guillén: Su caso ha destapado muchas confesiones de violaciones y abusos que estaban en silencio.

Los investigadores del Comando de Investigación Criminal del Ejército se sentaron con la familia Guillén el día de la muerte de Aaron Robinson y les dijeron que el soldado de 20 años había matado a Guillén porque ella había visto una foto de Cecily Aguilar en su teléfono, la reconoció como una mujer casada con otro camarada de Fuerte Hood, y amenazó con denunciar la aventura.

"Inmediatamente, el padre de Vanessa dijo: "Mi hija jamás haría eso", dijo la abogada Natalie Khawam. La familia Guillén al unísono consideró incorreta la explicación de los investigadores militares, y anunció que seguirán la lucha en las calles hasta que “haya justicia para el pueblo”.

“Si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el gobierno”, es el mensaje. Además, denunciaron que Vanessa pudo haber sido víctima de “la pandemia de acoso sexual” en el “Gran lugar” (Great Place), Fort Hood.

“Fort Hood tolera acoso sexual y abuso, porque dentro de la base militar Fort Hood hay una pandemia de acoso, asalto, abuso y violación, y nadie escucha a sus soldados”, denunció el comunicado que reclama una investigación desde el Congreso estadounidense y modificaciones en el sistema general que rige a las Fuerzas Armadas.

“No solo Fort Hood ha tenido 2 tiroteos masivos, inequidad racial, varias redes de prostitución, los índices más altos de suicidio, violencia de pandillas, baja retención (de soldados), casos sin resolver, soldados quitados de sus familias, asesinados. No se trata de quién, qué o dónde estás, al final del día, todos somos humanos; nosotros tenemos una voz, así que úsala. Protesta pasivamente en tu comunidad, haz murales, comparte, publica, tuitea, dona o simplemente ora”, insistió el texto.

Khawam dijo que Aaron Robinson podría haberle mentido a su novia acerca de por qué mató a Guillén.

"Creemos que Robinson podría haber inventado esa historia a Aguilar porque necesitaba ayuda para enterrar su cuerpo", dijo Khawam. "Él le va a decir: "Cariño, la maté por ti porque iba a denunciarnos". No va a decir: "Cariño, estaba acosando sexualmente a Vanessa de nuevo y la maté".

Según los registros judiciales, Robinson admitió ante Aguilar que trasladó el cuerpo de Vanessa Guillén de Fort Hood a un sitio remoto en el condado de Bell.

Los investigadores dijeron que Aguilar ayudó a mutilar y deshacerse del cuerpoy, en algún momento, reconoció los restos como de Guillén.

Una denuncia penal presentada contra Aguilar la acusa de alterar pruebas, incluido el cuerpo de Guillén el 23 y 26 de abril para "perjudicar su integridad y disponibilidad para su uso en un procedimiento oficial".

Khawam que carece de sentido la hipótesis de que Robinson mató a Guillén, sin cómplice, movió su cuerpo y limpió la escena del crimen, todo mientras estaba en un puesto militar sin un cómplice o siendo descubierto antes. 

Los investigadores del Ejército proporcionaron a la familia una línea de tiempo de cuando Robinson entró y salió de la sala de armas el 22/04, cuando Guillén fue visto por última vez, y cuando Guillén le envió un mensaje de texto a Robinson para avisarle que estaba afuera y que necesitaba que la dejaran entrar al edificio.

Pero la familia dice que el Ejército les dijo que nunca recuperaron el teléfono celular de Guillén y usaron registros telefónicos para leer su último mensaje de texto.

Los investigadores del ejército también le dijeron a la familia que encontraron gotas de sangreen la sala de armas.

Sin embargo, la familia cuestiona todo ese relato y afirman que es imposible haber trasladado el cuerpo desde la Sala de Armas sin ser descubierto.

Khawam dijo que también dijeron que un 3er. sospechoso detenido. Sin embargo, los investigadores del ejército han negado la detención de otros sospechosos.

La familia Guillén fue la que denunció la desaparición porque su hija no respondía a los mensajes.

Pero el Ejército dijo públicamente que tomaron la iniciativa de informar a la familia que estaban haciendo todo lo posible para buscar a Guillén dentro y fuera del puesto.

La familia logró viralizar #IAmVanessaGuillen y el hashtag se convirtió en una plataforma donde los miembros del servicio militar compartieron sus propias experiencias de acoso y agresión sexual.

La familia llamó al movimiento el #MeToo de los militares.

El 30/07, Khawam y la familia presionarán por una nueva legislación que permita a un equipo de investigación de terceros investigar los informes de acoso sexual dentro de las Fuerzas Armadas, partiendo de la base que los militares intentan ocultar los hechos.

El representante estadounidense Markwayne Mullin, republicano de Oklahoma. presentará el proyecto en la Cámara de Representantes mientras que la veterana de Iraq y también representante, Tulsi Gabbard, demócrata por Hawái, sigue siendo el principal patrocinador demócrata de la iniciativa.

Realmente son decenas las violaciones que ahora trascienden, consecuencia del debate nacional, y que evidentemente los uniformados estadounidenses acostumbraban ocultar.

Vanessa se alistó en junio de 2018 y trabajaba como reparadora de armas pequeñas y artillería en el 3er. Regimiento de Caballería en Fort Hood. Nunca cumpió destino en el extranjero, pero recibió la Medalla de Elogio del Ejército (a título póstumo), la Cinta del Servicio de Defensa Nacional y la Cinta del Servicio del Ejército.

La periodista transgénero Sophia Narwitz escribió su propio caso de cómo fue violada durante su estadía de Entrenamiento Individual Avanzado (AIT) en Fort Meade, y quien era compañero de formación y fue su violador, nunca fue condenado por su agresión porque tampoco lo denunció ya que era motivo de vergüenza y temor. Desde entonces ella tuvo varios intentos de suicidio.

Sophia era hombre cuando estuvo en el Ejércita. Algo más: "Incluso mi violador me contagió una ETS. Afortunadamente, era solo clamidia y pude curarla con pastillas. Cuando un médico me preguntó al respecto, negué haber tenido relaciones sexuales. Nunca presionaron el tema."

Según el informe 2019 del Departamento de Defensa sobre agresión sexual en el ejército, está en aumento con 7.825 informes solo en 2018. "Números que de ninguna manera incluirían a personas como yo u otras personas que por diversas razones también permanecen en silencio", agregó Sophia. Agregó que en sus días en Fort Meade ocurrieron varias violaciones no denunciadas.