icon

La basura será hidrógeno que será energía, y es revolucionario

El Relleno Sanitario de Puente Hills no ha aceptado nuevos desechos en casi una década, pero sigue siendo el vertedero más grande de USA y un importante productor de gases de 'efecto invernadero'. 

El relleno sanitario Puente Hills, en Whittier, California, fue considerado el más grande de USA. Estuvo 56 años recibiendo residuos y fue modelo para los rellenos sanitarios.

Cada minuto, Puente Hills libera 30.000 pies cúbicos (850.000 m3) de gas de vertedero, una mezcla nociva de dióxido de carbono y metano creada por microbios que devoran la materia orgánica del vertedero, recuerda la revista Wired.

La mayor parte del gas del vertedero en Puente Hills es capturado por una red de tuberías subterráneas y se utiliza para generar suficiente electricidad limpia para abastecer 70.000 hogares. 

Pero Jean-Louis Kindler, CEO y fundador de una startup llamada Ways2H, quiere usar la basura como materia prima para producir hidrógeno, el combustible perenne del futuro. 
"Hay tantos desechos disponibles: plástico, desechos sólidos municipales, desechos médicos", dice Kindler. "Todas las cosas con las que realmente estamos luchando con el procesamiento están cargadas de hidrógeno".

Ways2H comercializa una tecnología de conversión de desechos en hidrógeno, pionera en Japón hace casi 2 décadas, en sociedad con Japan Blue Energy Company.

Ahora Ways2H se asoció a una empresa de ingeniería para construir la primera instalación comercial de conversión de desechos en hidrógeno en el centro de California.

El sistema Ways2H clasifica, para eliminar, materiales sin carbono o hidrógeno (vidrio y metal), los seca y tritura en pedazos de 1 pulgada (2,5 cm). Luego alimenta a una cámara de vaporización que calienta a más de 1.000° Fahrenheit (538°C) para producir gas de síntesis, una mezcla de hidrógeno, metano y dióxido de carbono, que puede usarse como combustible o refinarse aún más. 

El sistema Ways2H aumenta la concentración de hidrógeno en el gas de síntesis al mezclarlo con vapor, lo que crea una mezcla que es la mitad de hidrógeno y la mitad de dióxido de carbono. Luego, el hidrógeno se filtra utilizando un sistema comercial de absorción de presión oscilante, un tanque lleno de materiales absorbentes que absorben el dióxido de carbono como una esponja.

"La gasificación funciona muy bien con materia prima identificada como carbón o astillas de madera", dice Kindler. 

"Pero cuando la materia prima es más compleja y desconocida, como los desechos sólidos municipales, es menos predecible y la temperatura en el reactor es muy difícil de controlar". 

Él dice que una de las principales innovaciones del sistema Ways2H es el uso de pequeñas cuentas de cerámica que se introducen en la cámara de vaporización con la basura y se utilizan para regular el calor. Estos "portadores de calor" ayudan a estabilizar la temperatura en el reactor y permiten a los operadores ser indiscriminados sobre los tipos de desechos que consume. 

Por cada tonelada de desechos ingresados a la planta piloto Ways2H, se espera que produzca alrededor de 100 libras (45,3 Kgs.) de hidrógeno neutro en carbono o "verde". 
Aunque el subproducto principal del sistema es el dióxido de carbono, el proceso se considera neutral en carbono porque la cantidad de CO2 liberada por la planta es igual a la que había en la materia prima. 

Ways2H comenzaría a suministrar hidrógeno a los clientes a principios de 2021. 

No es la única compañía que corre hacia este objetivo. Una compañía llamada SGH2 también construye una instalación de conversión de desechos en hidrógeno en California que utiliza un sistema de gasificación similar para producir hidrógeno verde ultra puro. 

Otras compañías, como la startup Standard Hydrogen, están buscando más allá de los procesos químicos que pueden producir hidrógeno limpio.

Standard Hydrogen, con sede en Florida, presentó un prototipo de mesa de su reactor, que puede extraer hidrógeno del sulfuro de hidrógeno, un subproducto extremadamente tóxico de la refinación de petróleo y gas natural. 

El reactor implementa una versión modificada del proceso Claus, una técnica de hace 100 años para extraer azufre del sulfuro de hidrógeno. (La mayor parte del azufre recuperado se usa para producir ácido sulfúrico, que se usa para fabricar todo, desde tintes hasta explosivos). 

En el proceso Claus, el hidrógeno se pierde porque se une con el oxígeno en el reactor para formar agua. Pero en el proceso de Standard Hydrogen, el oxígeno es expulsado del reactor y tanto el hidrógeno como el azufre pueden recuperarse.