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El hidrógeno viene marchando sobre los basureros

El hidrógeno es el elemento químico de número atómico 1, representado por el símbolo H. Es un gas inflamable, incoloro, inodoro, no metálico e insoluble en agua. Es el elemento químico más abundante: 75% de la materia visible del universo, y es una esperanza de energía renovable, según explica u24news:

Relleno sanitario en Puente Hills. A nivel de la calle sólo se aprecia una montaña repleta de robles maduros, pero en su cima se entierran toneladas de desechos de toda la región. Un lugar para experimentar con el hidrógeno. Según la consultora inglesa Mckinsey, el hidrógeno será 20% de toda la energía consumida en 2050.

El hidrógeno está entre nosotros a diario.

El hidrógeno es empleado por la industria de los semiconductores, por ejemplo, para saturar enlaces rotos de silicio amorfo y carbono amorfo que ayuda a la estabilización de las propiedades del material. No se trata, por tanto, de una fuente de energía en sí, sino de un portador de esta.

El director y socio senior de Boston Consulting Group (BCG) y responsable global de los sectores de generación, renovables y utilities, Christophe Brognaux, dijo que "el hidrógeno será la energía sintética limpia del futuro. La necesitaremos para el transporte, para la industria, y para equilibrar los sistemas eléctricos”.

El hidrógeno puede volver a combinarse con el oxígeno del aire en un dispositivo electroquímico denominado ‘pila de combustible’ que permite obtener electricidad y agua como única emisión, sistema alrededor del que se están desarrollando los nuevos usos de este elemento desde hace décadas. Puede emplearse, también, como materia prima para multitud de procesos químicos o quemarse para obtener calor para determinadas aplicaciones o para calefacción.

Por otra parte, su empleo en la pila de combustible elimina por completo las emisiones contaminantes en el punto de consumo de la energía. Esta circunstancia, hace del hidrógeno el combustible más limpio que existe.

El hidrógeno puede obtenerse a partir del agua por un proceso de electrólisis, pero resulta un método mucho más caro que la obtención a partir del gas natural.

La energía del sol proviene de la fusión nuclear del hidrógeno, pero este proceso es difícil de lograr de forma controlable en la Tierra.

En su secuencia principal, las estrellas están compuestas principalmente por hidrógeno en estado de plasma. 

El hidrógeno elemental es relativamente raro en la Tierra y es producido industrialmente a partir de hidrocarburos como, por ejemplo, el metano. 

Los mayores mercados del mundo utilizan hidrógeno para el mejoramiento de combustibles fósiles (en el proceso de hidrocraqueo) y en la producción de amoníaco (principalmente para el mercado de fertilizantes). 

Su baja densidad y alta volatilidad hacen que sea un material seguro, ya que al liberarse y quedar disipado no contamina el entorno ni afecta a la salud de las personas (ni siquiera en materia auditiva, ya que utilizado como combustible es un elemento prácticamente silencioso).

El hidrógeno puede obtenerse de múltiples fuentes de energía, lo que facilita el uso local y renovable. No obstante, su producción da lugar a electricidad, calor y otros materiales o carburantes sintéticos, lo que lo convierte en “un combustible altamente versátil capaz de cubrir múltiples necesidades” sectoriales.

Al mismo tiempo puede convertirse en un sistema de almacenamiento o de gestión de energía, ya que es posible producirlo cuando hay un excedente de energía eléctrica, y almacenarlo para volver a producirla cuando se necesite.