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Nuevos estudios encuentran que los cuidados al medio ambiente de hoy solo se verán en 40 años

Cuando estalló la pandemia a nivel internacional y comenzó la cuarentena una de las sorpresas fue que el gasto de combustibles fósiles y de emisión de gases se redujo drásticamente debido a que las fábricas no estaban funcionando. Si bien nuevos estudios siguen confirmando estas buenas noticias, al mismo tiempo aseguran que dentro de los próximos 30 o 40 años no se verán los cambios de hoy. 

Gases de efecto invernadero en fábricas.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature la semana pasada asegura que dentro de los próximos 30 a 40 años no se verán cambios en el esfuerzo actual por cuidar el medio ambiente. Si bien con la llegada de la pandemia se redujeron casi en un 5% gases de efecto invernadero ahora, reduciendo el dióxido de carbono, el metano y otros contaminantes, este comportamiento no es algo constante en los humanos ya que el mundo atraviesa una situación excepcional, y por más que lo fuera, las consecuencias no tendrían visibilidad hasta dentro de muchos años. 


De acuerdo con lo que aseguran los expertos, fue tan grande la cantidad de fósiles que se utilizaron en la historia desde la Revolución Industrial que no hay accionar que sea suficiente para ver un cambio a corto plazo. "Nunca antes hemos calentado el mundo así, y ciertamente nunca lo hemos enfriado". explicó Bjorn Samset, investigador del Centro de Investigación Climática Internacional en Oslo quien realizó la investigación publicada  en la revista Nature.

Claro que la reducción de las emisiones de gases perjudiciales y combustibles fósiles se vieron aceleradas con la llegada de la cuarentena teniendo en cuenta que miles de fábricas alrededor del mundo cerraron sus puertas y muchas personas dejaron de utilizar transportes públicos y automóviles personales al no salir de sus casas. Pero claro a pesar de las emisiones haber caído drásticamente en abril, a medida que China y Estados Unidos se recuperaban y abrían las fábricas, los números volvían a aumentar. 

Sin embargo, el mayor problema más allá de la efectividad es el hecho de que al no tener pruebas de acción a corto plazo, los líderes mundiales estarán cada vez menos dispuestos a sacrificar alguna otra política que podría empujar su campaña política en tan solo meses por salvar el medio ambiente. “No seré testigo silencioso del crimen de condenar nuestro presente y destruir su derecho a un futuro sostenible. Es mi obligación, nuestra obligación, hacer todo lo posible para detener la crisis climática antes de que nos detenga ”, aseguró en 2019 el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres.