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No fue el triunfo que esperaba ni necesitaba el gobierno de Singapur

El gobernante Partido de Acción Popular (PAP) de Singapur ha conservado el poder en las elecciones generales del viernes 10, pero con una mayoría reducida, según muestran los resultados finales. El PAP, en el poder desde 1965, ganó 83 de 93 escaños parlamentarios o el 61,2% de los votos, en comparación con el 70% que tenía en la encuesta de 2015. El Partido de los Trabajadores, de oposición, aseguró 10 escaños, su mejor resultado. La elección fue considerada un referéndum sobre la gestión del gobierno durante la pandemia.

Lee Hsien Loong esperaba o bien necesitaba un triunfo más contundente para profundizar el proyecto que le permita a Singapur sustituir a Hong Kong.

El gobernante Partido de Acción Popular (PAP), de Singapur, mantuvo su control ininterrumpido del poder en las elecciones generales, incluso cuando su apoyo popular cayó a un mínimo casi récord.

Dirigido por el 1er. ministro Lee Hsien Loong, el PAP, en el poder desde 1959, ganó 83 de 93 escaños en el parlamento, asegurando una súper mayoría.

El Partido de los Trabajadores ocupó los 10 escaños restantes, lo que no sucedía desde las primeras elecciones generales de la ciudad-estado en 1968.

La participación del PAP en el voto popular cayó al 61,2%, por debajo del 70% de hace 5 años y cerca del mínimo récord del partido: 60% en 2011.

La elección tuvo una participación electoral de casi el 96%.

"Tenemos un mandato claro, pero el porcentaje del voto popular no es tan alto como esperaba", dijo Lee. "Los resultados reflejan el dolor y la incertidumbre que sienten los singapurenses en esta crisis (Covid-19). Esta no fue una elección para sentirse bien".

No es posible ignorar que el PAP cayó cerca de un mínimo histórico y que los partidos de la oposición lograron su mejor votación.

Era previsible que Lee Hsien Loong ganara su última victoria antes de retirarse como líder nacional. Pero pequeños cambios en la popularidad del PAP pueden conducir a cambios importantes en las políticas de Singapur.

Los partidarios de la oposición tomaron el resultado como una muestra histórica de fortaleza.

Las calles en el distrito-base del Partido de los Trabajadores se llenaron de partidarios que tocaban bocinas, animaban y ondeaban banderas del partido, algunos prestando poca atención a las reglas de distanciamiento social.

"Los resultados han superado las expectativas incluso de algunos en la oposición", dijo Loke Hoe Yeong, autor de 'First Wave', libro sobre la historia de la oposición de Singapur.

"También parece que los votantes están expresando su desaprobación de que el PAP convoque a elecciones generales en medio de la pandemia", agregó.

El PAP quería manos libres para aprobar enmendar la Constitución, pero ahora su liderazgo estará bajo presión.

Cuando las preocupaciones sobre la inmigración y los empleos estallaron en 2011, el PAP perdió votos y endureció las reglas de contratación internacional para abordar la sensibilidad de los votantes.

Pero no ha funcionado.