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Es posible recargar el marcapasos sin necesidad de cirugía

Los avances en la investigación médica han llevado a los implantes electrónicos tales como los marcapasos para regular la frecuencia cardíaca. Pero la mayoría de estos dispositivos médicos requieren una fuente de energía constante para funcionar, lo que provoca algunas limitaciones porque las baterías, que proporcionan la energía para los implantes, tienen una vida útil finita. Esto requiere una cirugía invasiva para reemplazar la batería. Pero hay novedades.

Los marcapasos más nuevos pesan tan solo 28 gramos. La mayoría de los marcapasos tienen 2 partes: El generador contiene la pila y la información para controlar el latido cardíaco. Las derivaciones son alambres que conectan el corazón al generador y llevan los mensajes eléctricos a dicho órgano. Se implanta un marcapasos bajo la piel. Este procedimiento lleva alrededor de 1 hora en la mayoría de los casos.

Un grupo de investigación de Corea del Sur, dirigido por Jongho Lee en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Gwangju (GIST) en Corea del Sur, se propusó recargar la batería interna de los implantes electrónicos sin cirugía invasiva ni procedimientos de penetración arriesgados. 

La vía para conseguirlo de manera eficiente y segura puede estar en la capacidad de algunas clases de luz para atravesar tejidos vivos sin dañarlos.

Cuando se sostiene la mano con una luz potente, se puede ver que los bordes de la mano brillan cuando la luz pasa a través de la piel. Entonces, el profesor Lee y sus colaboradores desarrollaron un método de "transferencia de energía fotónica activa", que puede generar energía eléctrica en el cuerpo. 

Este novedoso sistema consta de 2 partes: 

# una fuente de luz a base de microLEDs, que puede generar fotones capaces de atravesar los tejidos, y 
# un dispositivo fotovoltaico integrado en un implante médico, que puede capturar esos fotones y generar así energía eléctrica.

Este sistema proporciona una forma sostenible de suministrarle al implante médico la energía suficiente para que no sea necesario hacer reemplazos de batería ni por tanto realizar cirugía.

Cuando los científicos probaron en ratones este sistema de suministro energético inalámbrico comprobaron que es fácil de usar, sin importar el clima, la ropa, las condiciones interiores o exteriores, etc. Los fotones de luz emitidos por el dispositivo penetraron con éxito en los tejidos vivos de los ratones y recargaron el implante de forma inalámbrica.