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La vida por Florida, el estado clave en los comicios entre Trump y Biden

Atrás quedaron los días de pronosticar una victoria aplastante de Donald Trump. La campaña de Donald Trump habló alguna vez de expandir su mapa electoral en Minnesota, Nevada, Nuevo México y Nuevo Hampshire. Ahora, ganar al menos un puñado de esos estados se ha convertido en una cuestión de supervivencia. El equipo del Presidente no busca dónde Trump puede ganar más, sino cómo puede perder menos.

Donald Trump quiere asegurar Florida y Joe Biden se ha propuesto ganarle en Florida.

La señal más reveladora de la posición defensiva de Donald Trump es su reciente anuncio publicitario en televisión. La campaña está gastando mucho para retener a los estados que ganó en 2016 y para apuntalar el apoyo en lugares que un republicano ya debería dominar, como Georgia o Florida.

Públicamente, la campaña de Trump afirma que el candidato aún es competitivo en cada uno de los 30 estados que llevó en 2016. Dice que el precandidato demócrata Joe Biden enfrenta un déficit de entusiasmo.

También rechazan las encuestas públicas, muchas de las cuales han exhibido al Presidente detrás de Biden a nivel nacional, y más estrechamente en los campos de batalla regionales.

“El presidente Trump planifica ganar todos los estados que ganó en 2016, además de otros. Estamos en una excelente posición y preferimos calzar nuestros zapatos antes que los de Joe Biden", dijo el asesor principal Jason Miller.

Pero en privado, los ayudantes de campaña, los altos funcionarios de la Administración y los donantes del Partido Republicano han comenzado a reconocer lo que llaman un escenario más plausible: un par de pérdidas en el 'Rust Belt', probablemente en Michigan y Wisconsin. Esto significaría que el Presidente tiene que ganar algunos estados difíciles para Trump porque se precisan 270 electores para alcanzar un 2do. mandato.

La campaña se ha movido recientemente para apuntalar sus estados 'propios', incluidos Carolina del Norte, Georgia, Arizona e Iowa. La posición del Presidente entre los independientes y las personas mayores se ha erosionado en esos lugares a causa de su gestión de la pandemia de coronavirus, la desaceleración económica y los disturbios provocados por el asesinato de George Floyd.

Los anuncios de Trump en Georgia y Arizona, estados 'rojos' confiables en 2016, indican que su equipo ve a Biden como una amenaza en ese cinturón.

"Estamos apuntalando para construir hasta 270. Necesitamos consolidar y Florida es el eje de todo", dijo el principal asesor de Trump.

Trump hasta decidió apuntalar Georgia, un estado que es adverso a los demócratas desde 1991 pero una encuesta reciente de Fox News mostró a Biden con una estrecha ventaja.

Biden está gastando mucho menos en publicidad. Está en el aire solo en los seis campos de batalla que Trump ganó en 2016: Florida, Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Carolina del Norte y Arizona.

Biden lidera en todos esos estados, de acuerdo con los promedios de encuestas de Real Clear Politics, que también muestran al demócrata por delante de Trump en los cuatro estados que los funcionarios de la campaña de Trump han observado como posibles retiros: Nuevo México, Nevada, Minnesota y Nuevo Hampshire.

La campaña de Biden se está centrando en el único estado decisivo que Trump no puede darse el lujo de perder: Florida. 

En una señal de lo que sucede en Florida, el Presidente reincorporó a su ex especialista de Florida, Susie Wiles, quien había sido expulsado por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, por razones desconocidas en septiembre.