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3 claves de la próxima batalla: Quién recibe las vacunas

Los líderes mundiales han pedido que las vacunas sean un bien público, pero muchos países están celebrando acuerdos exclusivos con empresas farmacéuticas: el llamado nacionalismo de la vacuna, que abre paso al imperialismo de la ciencia aplicada.

“Es un desafío y depende de los avances tecnológicos para resolverlo. Hemos visto algunas tecnologías que pueden alcanzar una alta capacidad de producción en un tiempo relativamente controlable”.

Clave 1: Varios candidatos a la vacuna contra el coronavirus han llegado a la fase final de los ensayos en humanos pero ¿quién se beneficiará de ellos una vez que estén listos para la distribución general?

Mientras que la Organización Mundial de la Salud, y líderes políticos como el presidente francés Emmanuel Macron, la canciller alemana Angela Merkel y El presidente chino, Xi Jinping todos han pedido que las vacunas sean un bien público mundial, hay países acordando con empresas farmacéuticas para asegurarse de que sean los primeros en beneficiarse.

Por ejemplo, los investigadores de la Universidad de Oxford y con licencia de AstraZeneca, esperan tener disponibles 30 millones de dosis de vacunas para los británicos en septiembre, y hay un siguiente encargo de 70 millones.

El gobierno estadounidense ayudó con el financiamiento para el desarrollo del producto y, a cambio, recibirá 300 millones de dosis de la vacuna.

Clave 2: Cada país quiere asegurarse las dosis necesarias.

Francia, Alemania, Italia y Países Bajos formaron la Alianza de Vacunas Inclusivas para acelerar el proceso de desarrollo y dijeron que querían que las compañías farmacéuticas aceptaran que cualquier producto desarrollado fuera accesible, disponible y asequible en toda la Unión Europea.

Canadá, Brasil y Emiratos Árabes Unidos acordaron permitir ensayos de fase 3 para vacunas desarrollado por 3 empresas chinas (CanSino Biologics, Sinovac Biotech y China National Biotec Group), para beneficiarse en la distribución de los productos: producción y distribución local.

Clave 3: Pero no todos piensan que los acuerdos bilaterales convienen al público global.

“Creo que lo primero que debe evitarse en este proceso es el llamado nacionalismo de las vacunas", dijo Zhang Li, director de innovación estratégica y nuevos inversores de Gavi, la Alianza de Vacunas, una asociación de salud global pública-privada establecida por Bill y Melinda. Fundación Gates, entrevistado por South China Morning Post.

"Si cada país se apresura a firmar acuerdos bilaterales con todos los fabricantes en este momento, inevitablemente conducirá a una situación en la que los países de bajos ingresos o países sin recursos no podrán acceder a las vacunas, especialmente las primeras", agregó.

"Lo más importante es cómo integrar las necesidades generales de todos los países e integrar la capacidad de producción de los fabricantes para llevar a cabo una planificación y distribución macro, que puede ser mejor que la cooperación bilateral unidireccional", dijo.

Li Yinuo, director de la oficina en China de la Fundación Bill y Melinda Gates, dijo que no todo el mundo debe ser vacunado "el mismo día y los programas podrían implementarse en etapas según las necesidades.