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El Banco Central Europeo casi duplica el plan de apoyo a la pandemia

El Banco Central Europeo ha impulsado su programa de apoyo de emergencia ante una pandemia en un monto inesperadamente grande de 600 mil millones de euros a 1,35 billones de euros (US$ 1,5 billones) en un esfuerzo por mantener un crédito asequible que fluye a la economía durante la fuerte recesión causada por El brote de virus.

Los edificios del distrito bancario se ven en Frankfurt, Alemania, al amanecer del domingo 31 de mayo de 2020.

El nuevo estímulo se suma al gasto adicional de los gobiernos europeos y los esfuerzos de estímulo similares de la Reserva Federal de USA, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y otros bancos centrales de todo el mundo a medida que el mundo intenta hacer frente a un golpe fuerte y simultáneo a las economías tanto en desarrollo como ricas.

El banco central de los 19 países que usan el euro también extendió su programa de estímulo monetario al menos hasta fines de junio del próximo año, desde fines de 2020 en la actualidad.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dará su evaluación de la economía en una conferencia de prensa después de la reunión, que debido a la pandemia se llevó a cabo por teleconferencia entre los 25 miembros del consejo de gobierno del banco.

Las medidas del BCE reflejan en muchos aspectos preocupaciones similares a las que motivan a la Fed, que redujo las tasas de interés a corto plazo a casi cero y comenzó a comprar US$ 2 billones en valores del Tesoro y bonos respaldados por hipotecas para mantener el funcionamiento de los mercados crediticios.

Bajo el programa de apoyo a la pandemia, el BCE compra bonos corporativos y gubernamentales y otros activos financieros de los bancos, pagando con dinero recién creado. Eso ayuda a reducir las tasas de interés a más largo plazo, evitando que la pandemia agote los fondos necesarios para los prestatarios.

El gran tamaño de las compras previstas también envía una señal a los mercados financieros de que el BCE está decidido a garantizar que las tasas de interés se mantengan bajas en toda la eurozona y evitar que aumenten los costos de los préstamos para gobiernos endeudados como Italia.

Si bien el BCE dice que sus compras no tienen como objetivo apoyar a Italia, hasta ahora el programa compró una mayor parte de los bonos italianos que para otros países y se le atribuye mantener la presión del mercado fuera de una nación que ha sido una de las más afectadas por la pandemia.