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Guzmán dejó entrever que el viernes se entra en default y la incertidumbre aumenta

Finalmente el Estado argentino entraría en default el viernes al no pagar los 503 millones de dólares de intereses de la deuda externa. Martín Guzmán fue consultado sobre este tema y le quitó importancia concentrándose así en negociar con los acreedores diciendo "lo importante es que estamos teniendo conversaciones positivas y cuanto más rápido avancemos, mejor". 

El ministro de Economía fue invitado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (Amcham), para hablar bajo el formato de webinar. Allí fue muy cuidadoso al referirse a la renegociación de la deuda y aseguró que será “flexible” para escuchar la postura de los acreedores. Siempre dejó en claro que el objetivo es privilegiar la sustentabilidad de la deuda y la recuperación de la economía.


Hay una gran chance de que el dealine sea extendido. Las enmiendas (ante la SEC) son necesarias para llegar a un arreglo con los acreedores. El 22 es anecdótico. Estamos en medio de una negociación”, señaló el ministro.

Los mercados dejaron de lado el “modo euforia” de los últimos días, ante un escenario que no es el mejor para seguir negociando. Hasta ahora se venía sosteniendo que resultaba clave evitar la moratoria de la deuda mientras se avanzaba con la renegociación, pero los tiempos se vinieron encima y ya no es posible cerrar un acuerdo con el grueso de los acreedores antes del 22 de mayo. Como el Gobierno no estaría dispuesto a seguir usando reservas para pagar vencimientos, se gatillará la cláusula de default. Salvo que se produzca alguna sorpresa en el último minuto, pero a esta altura está casi descartado.